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miércoles, enero 27, 2010

ALCACER , LOS GRITOS ---- LA ESPAÑA NEGRA

LOS GRITOS


Tal y como había ordenado la Audiencia de Valencia, al denegar la conclusión del Sumario, el juez Bort decidió que se tomara declaración a Ricardo Anglés.

Nombre y apellidos: RICARDO ANGLÉS MARTINS

Naturaleza: SAO PAULO (BRASIL)

Fecha de nacimiento: 31 de Marzo de 1961.

Hijo de: ENRIQUE y NEUSA

Domicilio: Pozo de agua situado cerca de la Urbanización Venta Cabrera, en el término municipal de Picassent.

En la ciudad de Catarroja (Valencia), a 5 de Abril de 1995, ante la Iltma. Sra. Juez de Primera Instancia e Instrucción número dos de los de Catarroja (Valencia), comparece la persona arriba identificada, quién manifiesta lo siguiente:

Manifiesta que estuvo en el paraje de la Romana, en concreto en la caseta sobre unos quince días con su hermano Antonio cuando éste estaba en busca y captura. Que su hermano Antonio había robado una motocicleta KAWASAKI, y procedió a enterrarla estando presente el declarante. Que después de esta ocasión el declarante ya no volvió al lugar. Que Mauricio puede saber esto porque el declarante se lo dijo. Que el declarante y su hermano Antonio enterraron la moto y la taparon totalmente. Que después de esto el declarante ya no sabe nada. Que Miguel Ricart, no estaba presente cuando enterraron la motocicleta. Que la motocicleta una vez robada fue escondida en el mencionado paraje, siendo camuflada con los matorrales. Que posteriormente su hermano Antonio le dijo ante el temor de que fuera descubierta, que le acompañara para enterrar la moto. Que oyó decir a Antonio que fue a desenterrar la motocicleta.

Con todo lo cual se da por terminada la presente que leída y hallada conforme firma con S.Sª demás asistentes y conmigo doy fe.

La nueva revelación resultaba sorprendente. Ahora, tres años después, resultaba que la fosa donde habían aparecido los cuerpos de las tres niñas, ya estaba hecha con anterioridad y Antonio Anglés la utilizaba para enterrar una motocicleta. La verdad es que parecía increíble.

Sin embargo, el juez Bort y el fiscal Beltrán debieron dar credibilidad a la declaración de Ricardo Anglés, y se decidió que subirían todos hasta la fosa para ver si el testigo la reconocía.

DILIGENCIA DE INSPECCIÓN OCULAR

En Tous, a 25 de Mayo de 1.995, se constituyó la Comisión del Juzgado, compuesta por el Ilmo. Sr. Juez del Juzgado de Instrucción número 6 de Alcira, con los abogados D. Gregorio De Frutos Yuste, D. Virgilio Latorre Latorre, Vicente Quilis Veintimilla, y el Ilmo. Sr. Fiscal D. Enrique Beltrán.

Compareciendo el testigo Ricardo Anglés Martins, y ante mi el Oficial habilitado al efecto, para llevar a efecto la diligencia de inspección ocular que viene acordada en esta causa.

(A mano) A preguntas del Letrado D. Virgilio Latorre, sobre la fosa u hoyo ante el que se ha detenido el testigo, identificándola como el lugar donde se entierra la motocicleta la cual una vez dentro del hoyo la cubrió con unas maderas. Que el hueco ya estaba hecho y el testigo ayudó a su hermano Antonio a dejar la moto en la fosa, tapándola con unas maderas. Que posteriormente, ya no ha vuelto el testigo a este lugar. Que el hueco o fosa fue cavado por su hermano Antonio con una azada. Que estuvo amenazado por su hermano Antonio secuestrado por él en una casa que hay en las proximidades de este mismo lugar durante 10 días ello porque su hermano Antonio le dijo que se había chivado de él. Que durante todo este tiempo estuvieron los 2 solos.

Y dando por terminada la presente diligencia, la firman los asistentes previamente firmando Su Señoría.

Curiosamente, además de Ricardo había subido hasta la fosa otro de los hermanos Anglés, Roberto. Al menos, así lo manifestaban al día siguiente numerosos medios de comunicación, entre ellos el Periódico de Cataluña:

Ayer, Roberto y Ricardo, acudieron custodiados por la Guardia Civil, al lugar donde se encuentra la fosa. Los dos jóvenes iban encapuchados, porque no querían que los fotógrafos les tomasen imágenes. El propio juez hizo mantener a los periodistas a unos 150 metros de la zona. Los dos hermanos siguieron las indicaciones de los abogados y del fiscal durante una inspección ocular que duró 20 minutos.

El propio Roberto Anglés señaló después, en unas declaraciones realizadas a la cadena Cope, que el juez quería saber si esa fosa la habían utilizado ellos con anterioridad para ocultar una moto de gran cilindrada robada antes del triple crimen.

Roberto aseguró que no se trata de la misma fosa. "¿Cómo va a subir arriba de una montaña una seis y medio?, -se preguntó-. "No hay carretera. Es imposible". El joven aludió al hecho de que la pendiente del terreno "de casi 80 grados", dijo, hace imposible arrastrar una moto.

Ni Roberto Anglés se creía que la fosa hubiera servido para enterrar una moto. Además, para que iba a enterrar alguien una moto en un paraje "al que no llegan ni los lobos".

Desde luego, de lo que no había ninguna duda, era totalmente imposible que una motocicleta de carretera, de seiscientos cincuenta centímetros cúbicos, pudiera subir por el infernal camino de tierra que conduce hasta "La Romana".

Pero, lo que más llamaba poderosamente la atención, es que el juez y el fiscal no hubieran querido subir nunca con Miguel Ricart hasta el paraje de "La Romana", para reconstruir los hechos en la caseta y la fosa, y ahora, por primera vez, hicieran subir a una persona con las facultades mentales mermadas, para que les ratificase algo que resultaba totalmente increíble.

Entretanto, Miguel Ricart, desde la prisión de máxima seguridad de Herrera de la Mancha, no dejaba de "gritar" clamando su inocencia. Quería volver a declarar ante el juez Bort y así se lo pedía por escrito.

INSTANCIA DIRIGIDA AL ILMO. SR. MAGISTRADO JUEZ JUZGADO DE INSTRUCCIÓN NÚMERO SEIS ALCIRA

Centro Penitenciario de Herrera de la Mancha

El interno Miguel Ricart Tárrega destinado en el Centro Penitenciario de referencia

EXPONE:

Desearía comparecer ante usted y las demás partes acusadoras para demostrarle a usted, y a los demás que yo no me encontraba o estaba en el lugar de los hechos, aunque quedó demostrado en las pruebas médicas. También quiero comunicarle lo siguiente:

1.- Que Mauricio Anglés estaba con su hermano.

2.- Que Kelly Anglés está ayudando a su hermano para que no sea descubierto.

Lo cual quiero comunicarle se mantenga esto en secreto para que no pueda evadirse nadie de la JUSTICIA, por l cual quiero estar ante usted en la mayor brevedad posible, para demostrar todo lo que he dicho. También comunicarle que las pruebas que tengo son convincentes y claras. También decirle que en caso de que usted se niegue a que yo le demuestre lo que le estoy diciendo o mi inocencia, la cual tengo derecho a demostrarla, presentaré una denuncia contra usted, la cual ya está escrita, solo hay que darla curso y quiero estar ante usted antes que nadie, para presentarle las pruebas mencionadas. ¡Ah! se me olvidaba, cuando vaya tenga una pizarra y tiza para que usted y los demás lo vean claro. ADIOS.

P.D. ¡No crea usted que voy a pagar por algo que ni hice y ni siquiera sabía que había sucedido! ¿No cree usted lo mismo que yo? Ala arreando que es GERUNDIO LISTO.

En Herrera de la Mancha a 23 de Julio de 1995.

Miguel Ricart se permitía en sus escritos algo más que "confianzas" con el juez Bort. Sin embargo, la única respuesta que recibió fue el silencio.

Cuando se cansó de esperar, Ricart decidió escribir otra instancia, esta vez al magistrado que presidía la Sala donde sería juzgado.

INSTANCIA DIRIGIDA AL ILMO. SR. D. FRANCISCO MONTERDE FERRER

AUDIENCIA PROVINCIAL SECCIÓN SEGUNDA (VALENCIA).

El interno Miguel Ricart Tárrega destinado en el Centro Penitenciario de referencia

EXPONE:

Desearía comunicarle a Su Señoría mi interés por demostrar al Juez Instructor de el caso Alcácer que soy inocente y parece ser que el Juez no esta nada interesado en que yo lo demuestre. Lo que quisiera es comparecer ante el JUEZ instructor para demostrárselo y quisiera que Su Señoría se lo comunicase porque yo ya lo he hecho, y parece ser que no quiere, porque se lo comuniqué en Julio y no hace ni caso o porque no quiere por el escándalo que se iba ha formar. Sin más ruego a su Señoría realice dicha petición, deseando para finalizar salud y larga vida a Usted y los suyos.

ATENTAMENTE Miguel Ricart Tárrega

En Herrera de la Mancha, a 10 de Septiembre de 1995

Esta vez, "El Rubio" ni siquiera esperó respuesta. Sabía que no la iba a tener. Y una semana más tarde volvió a escribir al juez Bort.

INSTANCIA DIRIGIDA AL ILMO. SR. Don Jose Miguel Bort Ruiz

Juzgado de Instruccion Nº 6 de Alcira.

Juez Instructor Caso Alcasser.

El interno Miguel Ricart Tárrega destinado en el Centro Penitenciario de referencia

EXPONE:

Desearía comunicar por segunda vez consecutiva que puedo demostrar que yo Miguel Ricart, no estaba en el lugar de los hechos y que no conocía lo sucedido comunicandole que la Audiencia esta al corriente de lo que usted esta haciendo conmigo constitucionalmente hablando por las leyes tengo derecho ha demostrar mi inocencia de la cual usted se esta tomando la Justicia por su mano como ya lo he demostrado por las pruebas Medicas quiero dejar claro que yo no estaba allí sin mas deseo comparecer ante usted en la mayor brevedad posible porque si no lo hago ante usted lo hare en el Juicio y el escandalo sera Mayor y sera usted expulsado de el cargo que desempeña.

En H. de la Mancha, a 18 de Septiembre de 1995

Parecía increíble, pero Miguel Ricart se atreví a amenazar al juez Bort. Pero mucho más increíble es que el juez no tomara ninguna medida al respecto. Bueno, una sí tomó. Esta vez hizo caso la petición de "El Rubio" y decidió que se le tomara declaración, aunque no en su presencia ni en el Juzgado de Alcira, sino en el Juzgado de Manzanares, el más cercano a la prisión donde Ricart estaba recluido.

DECLARACIÓN

Nombre y apellidos: MIGUEL RICART TÄRREGA

D.N.I./Pasaporte: 52.638.150

Naturaleza: CATARROJA VALENCIA

Fecha de nacimiento: 12-9-1969

Hijo de MIGUEL y ENCARNACION

Domicilio: C/ ALICANTE, 11 - 5 (CATARROJA)

En MANZANARES, a VEINTICINCO DE OCTUBRE DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y CINCO.

Ante el JUEZ DE INSTRUCCIÓN y de mi, el Secretario Judicial, comparece la persona arriba identificada a quién se le hace saber que en este Juzgado de Instrucción núm. 1 de Manzanares, se tramita el presente procedimiento penal pudiendo estar implicado en el mismo el compareciente como imputado. Se le informa de su derecho a nombrar Abogado o en su caso le será nombrado de oficio por este Juzgado. Se le informa de que no está obligado a declarar en su contra, ni a contestar a todas las preguntas que se le formulen. Se le requiere para que designe domicilio...

Encontrándose presente el Letrado DE OFICIO D. VICENTE QUILIS VEINTIMILLA manifiesta lo siguiente:

Se encuentra presente el Letrado de la Acusación particular D. GREGORIO DE FRUTOS YUSTE en sustitución de D. LUIS MIGUEL ROMERO VILLAFRANCA.

Que ha pedido comparecer ante el Juez Instructor que lleva la causa, no por exhorto. Insiste en que quiere realizar la declaración ante el Sr. Juez que lleva la causa, ya que ha llevado el caso desde el primer día.

El Letrado de la acusación pregunta si la razón por lo que quiere declarar ante el Juez que lleva la causa es por una razón especial, manifestando que no.

Por parte del Letrado de la Defensa se manifiesta que respeta la decisión de su cliente.

Leída la presente declaración, la firma el declarante por estar de acuerdo con su contenido, en unión de las demás personas presentes en este acto, de lo que yo, el Secretario Judicial, doy fe.

Después de tanto pedirlo, Miguel Ricart se negaba a declarar. Estaba claro que por alguna desconocida razón, quería encontrarse cara a cara con el juez Bort, y dos semanas después de su negativa, el 12 de noviembre, El Rubio" iba a enviarle un nuevo escrito:

El interno Miguel Ricart Tarrega destinado en el Centro Penitenciario de Herrera de la Mancha

EXPONE:

Por 3 vez quiero comunicarle mi interés por demostrar mi exculpacion parece ser que usted se toma la vida de las personas muy a la ligera. ¡Pues bien! Como usted sabra la Audiencia Provincial de Valencia esta al corriente de su injusticia, bien; la Audiencia Nacional va a estar tambien al corriente de lo que usted esta haciendo. Bueno, espero que para finales de este mes este yo ante su presencia de lo contrario la Audiencia Nacional quedara al corriente de lo que usted ha hecho en el Caso Alcácer y tambien de lo que usted ha hecho conmigo solo pretendo ayudarle porque solo yo puedo hacerlo ATENTAMENTE.

Resultaba difícil entender los mensajes que Miguel Ricart enviaba por escrito al juez Bort. Además, después de casi 3 años de silencio y de no escribir ni una sola carta a nadie, ni siquiera a un familiar o a un amigo, al único encarcelado por el triple crimen le había entrado una extraña "fiebre" de mandar escritos.

En los primeros días de enero de 1.996, Miguel Ricart volvió a enviar una nueva carta, esta vez al presidente de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia, D. Francisco Monterde.

Deseo ser conducido ante su presencia, para hablarle de cómo se está llevando el caso Alcácer. Parece ser que alguien interesado en ello no desea hacer Justicia. Suplicando, rogándole a Su Señoría una Audiencia ante Usted, comunicándole que he sido víctima de 3 atentados contra mi vida. Señoría yo le suplico a que me atienda esta llamada de SOCORRO, por parte de un ser INOCENTE, comunicándole a Su Señoría que basándome en textos bíblicos JESUS el Nazareno fue juzgado y condenado injustamente. Yo pido a Dios y a Usted que esto no suceda conmigo.

Yo puedo demostrar con total Seguridad de que yo ni siquiera sabía que este delito había sucedido. Quiero comparecer ante Usted a la mayor brevedad o urgencia posible, puesto que estoy siendo la justificación de la Sociedad.

Quiero ser conducido en Conducción Especial puesto que la última que tuve de prisión, resulté herido de diversa consideración, ingresando en la enfermería de Ocaña I.

También comunicarle las diferentes torturas o discriminaciones que están practicando conmigo. Al mismo tiempo que sale esta instancia dirigida a usted, sale otra dirigida a la Señora Directora General de Asuntos Penitenciarios, puesto que me tienen en total marginación y discriminación, basándose en el delito del que se me acusa injustamente.

Sin más, ruego y suplico que me sea concedida esta Audiencia, así como también que se mantenga en secreto.

Sin más, deseándole un próspero año nuevo y salud y larga vida a Usted y los Suyos.

Quien también iba a remitir un escrito al presidente de la Sección Segunda iba a ser el juez Bort, pero no para quejarse, sino para comunicar el 3 de enero de 1.996, que había decidido dar nuevamente por concluido el Sumario.

Esta vez ni el fiscal, ni el abogado de las familias se opusieron al cierre sumarial. Quien si lo hizo fue la acusación popular argumentando, entre otros motivos, el siguiente:

Existe un dato, a nuestro juicio de mayor revelancia, que había pasado desapercibido y que requiere una detenida valoración. En el informe de autopsia practicado por el profesor Frontela, se informaba del hallazgo de un pelo en el cinturón del pantalón de Desirée Hernández, de unos 4 centímetros, perteneciente a la cabeza, y de color 0/5 cana. Sin embargo, en el informe de cotejo de pelos éste no se cataloga porque "ignoramos si entre los sospechosos puede haber algunos canosos o albinos".

Pues bien, en el entorno conocido de Antonio Anglés y Miguel Ricart, todos son jóvenes y morenos o castaños, a excepción de uno que ha declarado en las actuaciones y sobre el que no se ha practicado ninguna prueba complementaria. Se trata de Miguel Nicolás Cortona, nacido en Valencia el 4 de abril de 1.942, (en el momento de los hechos tenía por tanto 51 años), conocido como "Miguel el de Liria", que estuvo viviendo una temporada en casa de los Anglés en Catarroja, una temporada, y Antonio Anglés en una caseta de su propiedad sita entre Liria y Pedralba, y que conoció a Miguel Ricart en la cárcel compartiendo celda.

Estas circunstancias aconsejan una investigación ampliatoria con respecto al sospechoso, porque reúne las características que le hacen merecedor de ser objeto de investigación. Y, aunque declara que salió de la cárcel el 14 de diciembre de 1.992, se desconoce si ello corresponde a la realidad.

Los magistrados de la Sala de la Sección Segunda, decidieron enviar un escrito al Director General de Instituciones Penitenciarias, con el fin de que les informara si Miguel Nicolás Cortona, durante el año 1.992 estuvo ingresado en algún centro penitenciario, en qué concepto, y si disfrutó de algún permiso, así como fecha de comienzo y cese del mismo.

La respuesta fue la siguiente:

Consultados nuestros archivos informáticos, Miguel Nicolás Cortona, actualmente en libertad, estuvo preso en el año 1.992 exclusivamente entre el 27 de noviembre de 1.992 al 14 de diciembre de 1.992, en que fue excarcelado por libertad provisional. Durante dicho periodo, como preso preventivo, no disfrutó de ningún permiso.

Este dato demostraba que Miguel Nicolás no estaba en prisión el día 13 de noviembre, día que desaparecieron las niñas. En base a ello, el 16 de febrero de 1.996, los magistrados de la Sección Segunda decidieron que el Sumario 1/93 debía reabrirse nuevamente, para que:

Sea citado a declarar en concepto de imputado Miguel Nicolás Cortona, solicitándose la extracción de pelos de su cabeza y pubis, para la práctica de la pericial consistente en la comparación del ADN y características microscópicas y pecualiares, con el pelo hallado por el profesor Frontela en el cinturón de Desirée Hernández, de unos 4 centímetros de longitud y cano.

La Audiencia de Valencia, por segunda vez, ordenaba al juez Bort que continuara las investigaciones. Ahora, con un nuevo sospechoso.

El que parecía permanecer ajeno a todos estos cambios era Miguel Ricart, quién desde su celda, continuaba "gritando" su inocencia.

Cinco días después de reabrirse el Sumario, "El Rubio" iba a enviar un último escrito, dirigido al mismo juez que había ordenado que las investigaciones sobre el triple crimen de Alcácer continuaran.

ESCRITO DIRIGIDO AL ILMO. SR. PRESIDENTE SECCIÓN 2ª AUDIENCIA PROVINCIAL VALENCIA.

Entregado al Juez de Vigilancia de Ciudad Real para que se de curso el 21 de febrero de 1.996.

El día 5 de noviembre robamos un banco en Buñol: Antonio, Mauricio y yo, despues de el robo nos dirigimos a una casa que viviamos en Alborache por la tarde noche nos fuimos a Catarroja, y esa misma noche nos fuimos a Valencia a cenar Mauricio Carlos y yo pero antes de hirnos le entregue un dinero a Kelly Anglés, uando volvimos a casa despues de la cena nos acostamos a dormir.

El dia 6 de Noviembre nos levantamos y nos fuimos Kelly, Mauricio, el novio de Kelly y yo a Benetusse de compras, compramos ropa y mas tarde nos metimos en un Mercadona y compramos comida, y despues volvimos a Catarroja a casa para comer. Sobre las 4,30 salimos de casa Kelly, Mauricio y yo y cogimos un taxi destino ha Alfafar para entrar a una discoteca que hay junto a el Continente, y estaba cerrada así es que nos metimos en una farmacia que hay detras de la discoteca y compramos calcio y un espray para el mal aliento, despues nos metimos en un bar nos tomamos un cubata yo y el Mauricio y Kelly un cholet tras consumir estas bebidas nos metimos en la discoteca y estuvimos 2 horas aproximadamente y nos fuimos anadando a Benetusser a cenar en un Restaurante chino Kelly, Mauricio, Loli y yo tras la cena, Kelly y Mauricio se marcharon a Catarroja, yo me quede en Benetusser con Loli de las cuales era mi compañera sentimental, despues de la cena la deje en casa "ella vive en Benetusser" y yo me fui a casa de un amigo que se llama Anton y estuve en casa de este chico unos 10 a 15 dias.

El dia 9 de Noviembre fui a casa de los Anglés para recoger el dinero que le deje a Kelly para que me lo guardase y me lo entrego recogi mi ropa y le dije que me iba a casa de ese Anton.

Señoria he ahi la verdad que el Juez instructor no ha querido escuchar.

Señoria todo lo declarado ha sido contra mi voluntad empleando torturas fisicas y amenazas, de las cuales lo dige al Juez instructor y se hecho a reir de las cuales me hace sospechar que fue el quien ordeno las torturas fisicas de las cuales y para finalizar, puedo demostrar.

1) Mi inocencia de lo que me acusan.

2) Las torturas fisicas.

3) Que me decian lo sucedido "Aproximadamente" y los sintomas de Violencia que presentaban las Víctimas.

ALCACER , EL CAMBIO ---- LA ESPAÑA NEGRA

EL CAMBIO


El 11 de marzo de 1.993, el juez Bort, basándose en las "confesiones" de "El Rubio", decidió procesar a Antonio Anglés y a Miguel Ricart.

Según el auto de procesamiento:

Los hechos revisten, por ahora y salvo ulterior calificación, los caracteres de tres delitos de rapto, tres delitos de violación, tres delitos de asesinato, un delito de inhumación ilegal y un delito de tenencia ilícita de armas, apareciendo en las actuaciones indicios racionales de criminalidad contra Antonio Anglés Martins y Miguel Ricart Tárrega.

Se decreta prisión provisional comunicada y sin fianza del procesado Antonio Anglés Martins.

Se ratifica la prisión ya acordada, también provisional, comunicada e incondicional, de Miguel Ricart Tárrega. Así mismo recíbasele a este procesado declaración indagatoria.

Para asegurar las responsabilidades pecuniarias que en definitiva puedan imponerse, requiérase a los procesados para que presten fianza por la cantidad de 45 millones de pesetas, y no verificándolo en las 24 horas siguientes, embárgueseles bienes de su propiedad bastantes para cubrir dicha suma o acredítese su insolvencia.

Dos semanas después, el 29 de marzo de 1.993, el juez de la localidad manchega de Manzanares, se desplazó hasta la cárcel de máxima seguridad de Herrera de la Mancha, para comunicar a Miguel Ricart el auto de procesamiento y tomarle declaración.

DECLARACIÓN INDAGATORIA

Nombre y apellidos: Miguel Ricart Tárrega

D.N.I.: No presenta

Naturaleza: Catarroja, Valencia.

Fecha de nacimiento: 12 de Septiembre de 1969

Estado: Soltero

Profesión: Jornalero

Domicilio: C/ Alicante 11 - 5 Catarroja - Valencia.

Seguidamente, el Juez de Instrucción 2, en mi presencia, procedió a tomar declaración indagatoria al procesado arriba indicado, previa exhortación a decir verdad e información de sus derechos constitucionales y del hecho por el que se le procesa, manifestando lo siguiente:

Que ha estado procesado por un delito de Utilización ilegítima de vehículo de motor de la que salió absuelto.

Preguntado por si conoce o presume el motivo por el cual ha sido procesado y se le recibe esta declaración indagatoria dijo: que supone que sea por el auto de procesamiento que se le ha notificado.

Preguntado para que manifieste si ratifica las declaraciones prestadas con anterioridad dice que NO se ratifica.

Que manifiesta que desconoce totalmente los hechos y que no tuvo participación en ellos.

Que el día 13 de noviembre de 1992 sobre las 9 de la mañana se levantó y se marchó con los hermanos Anglés y el novio de Kelly. Se fueron a comprar ropa a Benetúser.

Que compraron ropa en una tienda llamada "Tabaco" y posteriormente se marcharon a almorzar.

Que sobre las 5 de la tarde del mismo día, junto con Kelly y los hermanos Anglés, se fueron a la discoteca Amadeus en un taxi que cogieron en Catarroja, sin que pueda identificar al taxista.

Que sobre las 8,30 o las 9 de la tarde salieron de la discoteca. Salieron todos de la discoteca, dirigiéndose a un bar que no puede identificar, para llamar a María Dolores Cuadrado Badía con la cual estuvo hablando, quedando con ella para cenar.

Que sobre las 9,30 se marcharon los cuatro a un restaurante chino que hay en Benetúser, que no puede identificar el nombre del restaurante, ni en que calle estaba, pero que es el único que existe en dicha localidad.

Que después de la cena se quedaron María Dolores y él, marchándose del restaurante el resto de sus amigos, sin que sepa adonde se dirigieron éstos.

Que en el restaurante permanecieron una hora o tres cuartos, marchándose posteriormente a Valencia, junto con María Dolores.

Que se marcharon en un taxi que cogieron en la carretera, sin que puede identificar el vehículo ni su conductor.

Que por dicho servicio el taxi les cobró algo más de mil pesetas, que pagó el declarante.

Que en Valencia estuvieron en un pub cerca de la Plaza de España, sin que sepa su nombre.

Que sobre las doce y media o una de la madrugada regresaron a Catarroja, donde se encuentra su domicilio, haciéndolo junto con María Dolores si bien María Dolores tiene su domicilio en Benetúser.

Y que iban a Catarroja a tomarse alguna consumición.

Que volvieron desde Valencia a Catarroja también en taxi, sin que pueda identificar el vehículo ni su conductor.

Que sobre las una horas llegaron a Catarroja, donde encontraron a un amigo llamado Antón Partera Zafra, con el que fueron a tomar unas consumiciones al bar que hay en la plaza, que se llama dicho bar tío Pepe.

Que no puede identificar al camarero que le sirvió las consumiciones.

Que a la media hora mas o menos, se fueron a Benetúser andando el declarante, María Dolores y Antón, dejando en esa localidad a María Dolores, volviéndose a Catarroja junto con Antón, quedándose en casa de Antón a dormir.

Que la hora de llegada al domicilio de Antón sería algo más de las dos.

Que en el día de los hechos no tenía trabajo.

Que tenía dinero porque había efectuado un robo en un banco el día 10 de Noviembre de 1992.

Que dicho banco está en Buñol sin que recuerde el nombre de la entidad.

Que por estos sucesos no ha sido detenido.

Que robaron unas novecientas mil pesetas.

Que en dicho robo le acompañaba Antonio Anglés y su hermano Mauricio.

Que el declarante portaba una pistola Star del nueve corto.

Que en el interior del banco no había gente (clientes), pero si un empleado.

Que la pistola que utilizaron era propiedad de Antonio Anglés.

Que el declarante no tuvo intervención respecto a los hechos de Alcácer y de las tres jóvenes que se le imputan, pero sospecha que si lo tuvieran los hermanos Anglés; ya que un día que no puede concretar de enero, Antonio Anglés le dijo que no podían subir al monte, donde después se encontraron los cuerpos de las jóvenes y en una ocasión Antonio ya le había comentado que tenían intención de hacer alguna violación, y que también tenía intención de desenterrar a una muerta y hacer el amor con ella.

Que sospecha también que interviniese Mauricio Anglés ya que el calibre del arma, es igual al de la que este poseía.

Que el día 31 de Noviembre fueron al monte el declarante y Mauricio a recoger la pistola, que estaba enterrada en el camino que sube a donde estaban las chicas enterradas.

Que una vez cogida la pistola, el declarante pudo ver como había una bala en la recámara y ninguna en el peine y con anterioridad la pistola tenía cinco balas.

Que Mauricio le comentó que habían estado pegando unos tiros y de ahí la falta de las otras balas.

Que el declarante nunca había visto con anterioridad a las tres jóvenes y solo las conoce por imágenes de televisión.

Que en una ocasión estando presenciando dichas imágenes Antonio Anglés le comentó que a esas las habrían violado y después matado o que estarían de prostitutas en algún lugar.

Que la noche que durmió en la casa de Antón fue el día 13 de Noviembre, haciéndolo cuatro o cinco días después también, estando presentes en dicha casa la familia de Antón.

Leída la presente indagatoria, que ha durado 45 minutos la firma el procesado por estar de acuerdo con su contenido, juntamente con el Letrado que le asiste D. José Luis Arias Muñoz y S.Sª de todo lo cual. Doy fe.-

Ampliación de declaración.-

Que sobre los hechos relatados del robo del banco ya se hicieron constar en la declaración que realizó en el Juzgado de Alcira.

Leída la presente indagatoria con su ampliación la firma el procesado estando de acuerdo con su contenido así como los presentes. doy fe.-

Sorprendentemente, cuatro semanas después de haberse declarado culpable, Miguel Ricart manifestaba ante el juez que no había tenido nada que ver en los hechos, y que era inocente.

Lo más curioso es que lo había hecho ante un juez distinto y la primera vez que declaraba sin la presencia de miembros del cuartel de Patraix.

Sin embargo, esta declaración de inocencia no supuso cambio alguno en la situación de "El Rubio", ni tampoco el juez Bort tomó resolución alguna. Ni siquiera ordenó que le trasladaran al Juzgado de Alcira para tomarle nuevamente declaración.

Como tampoco provocó ningún "movimiento" judicial ni policial, las dos cartas que desde la prisión de Herrera de la Mancha, Miguel Ricart envió a la familia Anglés pidiéndoles dinero.

DOS CARTAS MANUSCRITAS REMITIDAS DESDE LA CÁRCEL A NEUSA MARTINS DIAZ

22 de Junio de 1993.

Neusa mándame 200.000 pesetas con toda urgencia para el abogado.

Mándamelo aquí a la prisión.

El viernes habréis recibido esta carta . Si el martes día 29 de Junio no tenga el dinero vosotros mismos.

Ya sabéis lo que hay, a si que no tengo nada que deciros.

Y si no pregúntale al Mauricio y pregúntate a tí misma, me refiero a el delito o me mandas el dinero o empiezo a ha hablar y ya sabéis donde vais ha ir p... todos.

GIRO TELEGRAFICO URGENTE.

En verdad me dais pena por eso os doy esta única oportunidad os lo digo por segunda y última vez o me mandáis 100.000 pesetas o vosotros mismos como el día 21 de Junio no tenga el dinero vais todos para la cárcel, vosotros mismos sin mas al deciros que me despido.

El dinero que me lo mande alguien que no tenga el apellido Anglés.

ADIOS SUERTE.

Se pasa mal por este caso, os lo aseguro y lo pasareis peor que yo, de verdad.

Los Anglés no enviaron ni una peseta a Miguel Ricart. Lo que si hicieron, fue entregar las dos cartas a la Guardia Civil.

"El Rubio" esperó pacientemente en prisión a que le llegara el dinero. Al darse cuenta que nunca lo recibiría, decidió llevar a cabo la venganza que había anunciado en las dos cartas. Y lo hizo remitiendo el siguiente escrito al juez Bort.

INSTANCIA DIRIGIDA AL ILMO. SR. JUEZ DE INSTRUCCIÓN DE ALCIRA

El interno Miguel Ricart Tárrega destinado en el Centro Penitenciario de referencia

EXPONE:

ILMO. SR. Juez de Alzira he tomado la decisión de declarar voluntariamente los autores materiales de el caso Alcácer le redactara nombres y apellidos de los autores de este delito si he de declarar desearía que fuese en la misma prisión por seguridad.

Miguel Ricart: testigo de lo ocurrido y cooperé en la inhumación de los cadáveres.

Antonio Anglés: conductor de el vehículo, mantuvo relación sexual con una chica, agredió a las tres chicas y mató a dos.

El amigo de Antonio tuvo relación con una chica y se ayudaban mucho entre ellos. También abofeteaba a las chicas.

Mauricio Angles: tuvo relación con una chica, creo que la chica fue TOÑI. Mató a una.

La pistola era propiedad de Mauricio se la compro a un drogadicto hará dos años aproximadamente por dos gramos de heroína, a un tal LOSA de Catarroja.

Neusa Martins Diaz: Conocedora de el delito, por mediación de sus dos hijos, sacó los dos millones de pesetas para poder marcharse del país los autores del delito.

Estos son los verdaderos autores y culpables de esta causa.

Mauricio se pondrá en negativa realícenle las pruebas que a mi me hicieron y verán ustedes que digo la verdad.

Señoría si me llevan a Manzanares a declarar quiero que me lleven solo por favor.

Señoría quiero que me realicen unas pruebas para que vean que yo no participé ni en las muertes ni en las violaciones, ni rapté a nadie, porque si la ciencia está tan avanzada como dijo el señor Fiscal verán que no hay participación mía.

Señoría esta declaración es voluntaria después de mucho pensar y recapacitar he decidido decir la verdad y que se haga JUSTICIA y si he pecado que Dios me perdone sin mas que decirle: Dios guarde salud y larga vida a usted y los suyos.

Por todo ello

SOLICITA:

Le sea concedida dicha petición.

En Herrera de la Mancha, a 2 de Agosto de 1993.

Según Miguel Ricart, el motivo de esta nueva "confesión" no era vengarse de los Anglés, sino conseguir estar "cara a cara" con Mauricio Anglés.

Que dije que colaboré y ayudé en la inhumación de los niñas cavando una fosa...

Que dijo eso a raíz de que apareciera Mauricio Anglés por televisión y era la única forma que podía buscar un careo.

Que esta declaración la hice con el fin de estar cara a cara, con Mauricio ante la autoridad judicial para provocar un careo. Que estuve en la inhumación y ayudé a cavar la fosa, esto es una invención que hice.

Que es falso que presencié como mataron a una de las niñas.

Esta vez, el escrito enviado por Miguel Ricart al Juzgado de Alcira surtió efecto. Había que volverle a tomar declaración. Sin embargo, el juez Bort y el fiscal jefe Beltrán no le dieron mayor importancia a las nuevas "revelaciones". De hecho, ni siquiera consideraron necesario que la declaración de Ricart fuera en Alcira, ni que ellos tuvieran que estar presentes.

DECLARACIÓN

Nombre y apellidos: MIGUEL RICART TÁRREGA

D.N.I./Pasaporte: 72.638.150

Naturaleza: VALENCIA

Fecha de nacimiento: 12-9-1.969

Hijo de MIGUEL y ENCARNACION

Estado:

Profesión:

Domicilio: C/ ALICANTE, PATIO 11 - PUERTA 5 CATARROJA (VALENCIA)

En Manzanares, a 3 de Septiembre de 1.993.

Ante el Juez de Instrucción y de mi, el Secretario Judicial, comparece la persona arriba identificada a quien se le hace saber que en este Juzgado de Instrucción núm. 1 de manzanares, se tramita el presente procedimiento penal pudiendo estar implicado en el mismo el compareciente como imputado. Se le informa de su derecho a nombrar Abogado o en su caso le será nombrado de oficio por este Juzgado. Se le informa de que no está obligado a declarar en su contra, ni a contestar a todas las preguntas que se le formulen. Se le requiere para que designe domicilio...

Encontrándose presente el Letrado del turno de oficio D. Lucas Garcés Rincón manifiesta lo siguiente:

Que no trabajaba antes de los hechos ocurridos en la localidad de Alcácer. Que con anterioridad había trabajado de transportista y en la Opel, de mantenimiento. Que llevaba unos seis meses en situación de parado cuando ocurrieron los hechos.

Que según manifestó en su escrito de 2 de agosto quiere declarar voluntariamente sobre los hechos ocurridos en Alcácer, dando cuenta de cómo ocurrieron, de quiénes fueron los autores materiales de la muerte de las niñas y demás circunstancias relacionadas.

Que colaboró y ayudó a la inhumación de los cadáveres de las niñas, que cavaron una fosa el declarante, Antonio Anglés y Mauricio Anglés, en la noche del 13 de noviembre de 1,992, no recordando exactamente el punto donde se realizó.

Que no participó en la muerte de las niñas.

Que presenció como se mataba a una de las niñas, que como era de noche no puede precisar de quien se trataba. Que vio como Antonio Anglés tenía una pistola y vio como disparó sobre el cuerpo de la niña, viendo también como ésta caía al suelo, en ese momento no quiso ver más.

Que llevaron a las tres niñas, de noche sin precisar la hora, desde Alcácer hasta el lugar de los hechos, que las llevaron en un coche comprado por Antonio Anglés a nombre del declarante.

Que las niñas estaban en la carretera haciendo autostop y fueron recogidas por ellos, que en el coche iban Antonio y Mauricio Anglés, un chaval que no conocía de nada, y el declarante, que al chaval lo llamaban Nano. Que el dicente no había visto nunca a las niñas.

Que las chicas le dijeron que las llevasen a la discoteca, en la carretera general pasando Picassent. Que en lugar de trasladarlas a la discoteca las trasladó al lugar de los hechos. Que conducía Antonio Anglés.

Que una vez en el lugar, bajaron a las niñas del coche, el dicente indicó que pasaba de historias. Que los otros se las llevaron a unos cien metros de donde estaba el coche, que quedó estacionado en un camino forestal. Que entonces empezaron a pegarle a las chicas, puesto que les dijeron que las violarían por las buenas o las malas, que quien más pegaba era Antonio, a puñetazos.

Que después las tiraron al suelo y supone que las violaron.

Que no intentó separar ni disuadir a los otros, porque estaba asustado.

Que oyó como lloraban y pedían socorro las chicas.

Que después Antonio se cegó, volviéndose loco, y no hacía más que pegar a las chicas, después de haberlas forzado, que también Mauricio y el otro pegaban a las chicas, a base de golpes y patadas.

Que después Antonio cogió una pistola, que el mismo llevaba siempre consigo, disparando sobre una de las chicas, sin poder precisar contra quien.

Que no puede decir quien o quienes mataron a las otras muchachas por que no quiso mirar lo que ocurría. Pero se percató de la muerte de las tres niñas al oír los disparos.

Que después de muertas Antonio Anglés le dijo que le echase una mano para enterrarlas, que utilizaron un pico y una azada que llevaban en el coche, para hacer una fosa donde las metieron y las cubrieron de tierra.

Que después se marcharon a una casa donde vivía Antonio Anglés, situada en Alborache. Donde dejaron el pico y la azada u escondió el arma, la cual siempre solía esconderla detrás de la casa. Decidieron acostarse y el declarante no podía dormir, por todo lo pasado, y además Antonio le amenazaba diciendo que si se chivaba a la Guardia Civil le iba a matar, que los otros no le decían nada, si bien Mauricio le indicó a su hermano que le dejase tranquilo, que no hablaría.

Que el declarante conocía a los Anglés, a los 18 años, y en concreto a través de un hermano llamado Roberto. Que Antonio se dedicaba a vender droga.

Que Antonio puso el coche a nombre del declarante porque se conocían, yendo a discotecas juntos, y además por no tener un carnet de identidad legal, al estar en busca y captura por quebrantar condena.

Que Antonio Anglés estaba ya predispuesto, puesto que en otra ocasión cuando el declarante conducía en compañía de Antonio y Mauricio, ya quisieron hacerlo, que no pensaba que en realidad quisieran hacerlo, pues incluso hablaron de matarlas.

Que respecto a la participación del tal Nano, este se echó encima de una de las chicas.

Que la pistola era de Mauricio, que se la compró a un drogadicto, conocido por el Losa, conocido por la Guardia Civil de Catarroja.

Que cuando ocurrieron los hechos vivía en casa de Roberto Anglés, dándole comida y alojamiento, sin pagar nada.

Que después de ocurrir los hechos, el declarante hizo una vida casi normal, no dejando a Antonio ni el mismo acercarse a ninguna chica, tomando solo consumiciones y bailando, pues tenía remordimiento, por ser cobarde y no impedirlo.

Que su hermana le notó extraño después de los hechos.

Que al tal Nano, no volvió a verle, siguiendo relacionándose con los Anglés por no tener más remedio.

Que la madre de Antonio se llama Neusa Martins Díaz, y que tenía conocimiento de los hechos. Que le entregó a Antonio dos millones de pesetas para que se marchara a Brasil, que los obtuvo mediante un préstamo del Banco. Que dicha señora trabaja en una empresa de matarife.

Que hasta que se descubrió todo los hermanos Anglés le hablaron de marcharse del País, primero hasta Portugal y luego en barco hasta Brasil. Que le dijeron que tenía que acompañarle por cojones, negándose el declarante.

Que dejó de ver a los hermanos Anglés el día que le detuvo la Guardia Civil, en casa de la madre de Antonio. Que Mauricio se encontraba también en la casa, no deteniéndolo por ser este un crío, tiene 15 años, y sin embargo ya traficaba con droga.

Que cuando lo detuvo la Guardia Civil, en principio negó conocer los hechos, después declaró la verdad.

Que presenció la entrega del dinero por parte de la madre a su hijo Antonio.

Que vio Antonio Anglés dos horas antes de que llegara la Guardia Civil, yendo a la casa de Alborache, a un km. más o menos del pueblo, en una urbanización de chalets; que la casa era de un labrador de Turis, dueño de todos los alrededores de la casa. Que se la había dejado de forma gratuita, sin saber por que motivo, que simplemente Antonio le pidió permiso, estando presente el declarante. Que la Guardia Civil ya conoce la casa de referencia.

Que para agosto de este año Antonio Anglés tenía previsto marcharse a Portugal y luego a Brasil, por ser el mes que más movimiento hay mas trasiego de personas a aquel país, y el control es menor en la aduana, según piensa el declarante.

Que con respecto al chico que les acompañaba le fue presentado la noche de los hechos, que sabe que hablaba como un chico de la calle. Que supone que sería amigo de Antonio y Mauricio.

Que en los días transcurridos desde que ocurrieron los hechos hasta que fue detenido, observó que la madre de Antonio estaba nerviosa, aunque no habló con ella de lo ocurrido, ni lo comentó con nadie, aunque la hermana del dicente le notó algo extraño y le preguntó que le pasaba, contestándole éste que no le pasaba nada, que también le extrañó que no comiera apenas nada y que tuviera vómitos, cuando normalmente tiene buen apetito.

Quiere manifestar que con toda seguridad, Mauricio negará abiertamente su participación en los hechos que acaba de narrar, pero que declara que es la verdad y que quisiera que le practicasen en la persona de Mauricio las pruebas a las que ha sido sometido el dicente. Que piensa también que con toda seguridad Mauricio identificará al otro individuo, que tuvo una participación activa en los hechos delictivos.

Que insiste en que el se considera inocente, puesto que ni ha pegado, ni ha violado ni nada... Que a pregunta del Sr. sobre quien era la persona que conducía el coche manifiesta que Antonio.

Que insiste en que desearía en ser sometido a las pruebas que fueran necesarias para demostrar su no participación en los hechos que acaba de relatar.

Leída la presente declaración, la firma el declarante por estar de acuerdo con su contenido, en unión de las demás personas presentes en este acto, de lo que yo, el Secretario Judicial, doy fe.

Según la nueva versión, los autores habían sido cuatro: Antonio Anglés, Miguel Ricart, Mauricio Anglés y un desconocido apodado "El Nano".

martes, enero 26, 2010

ALCACER , LA "VERDAD" OFICIAL ---- LA ESPAÑA NEGRA

LA "VERDAD" OFICIAL



La escandalosa e increíble fuga de Antonio Anglés, que llegó a provocar la comparecencia del ministro del Interior en el Parlamento, para dar explicaciones y asumir la responsabilidad de la misma, estaba sembrando las primeras dudas en la opinión pública acerca de lo ocurrido realmente con las niñas de Alcácer.

Los españoles no podían creerse que un delincuente de poca monta, como Antonio Anglés, hubiera sido capaz él solo el mayor cerco policial de la historia de nuestro país.

Además, estaba la "confesión" de Ricart. Una "confesión" plagada de incoherencias, falsedades, incongruencias... en fin, que no cuadraba nada. Sobre todo, en cuanto empezaron a conocerse los análisis del Instituto Nacional de Toxicología. Por ello, la Guardia Civil quería volver a interrogar a Ricart.

Sin embargo, había un problema. Los hombres del capitán Ibáñez, ya habían tenido en su poder a Miguel Ricart durante el tiempo máximo que les permitía la ley: las 72 horas que permaneció en el cuartel de Patraix. A partir de entonces, cualquier interrogatorio que se realizara al presunto asesino, tendría que ser en presencia del juez y del fiscal.

No obstante, quedaba un resquicio: pedir permiso al juez Bort para visitar a Ricart en la cárcel, para preguntarle supuestamente por el paradero de Anglés. Y eso hicieron.

SOLICITANDO AUTORIZACIÓN ENTREVISTA UN PRESO

Por ser de interés para el esclarecimiento y detención de Antonio Anglés Martins, en relación con el triple asesinato de las tres niñas de Alcácer, solicito de V.I., autorización para entrevista en la prisión de Castellón con el preso Miguel Ricart Tárrega, en los siguientes términos:

- Mostrar fotografías.

- Sobre amigos Antonio.

- Identificación personas.

- Lugares posible ocultación.

El documento, fechado el 9 de febrero y firmado por el capitán Ibáñez, surtió su efecto y el juez Bort autorizó la entrevista.

Días después de ser visitado por dos guardias civiles en la prisión de Castellón, Miguel Ricart solicitó declarar nuevamente ante el juez Bort.

JUZGADO DE INSTRUCCIÓN NÚMERO SEIS DE ALZIRA

DECLARACIÓN

Nombre y apellidos: MIGUEL RICART TÁRREGA

DNI/Pasaporte: 52638150

Naturaleza: Catarroja, Valencia

Fecha de nacimiento: 12-9-69

Hijo de Miguel y de Encarnación

Domicilio: Calle Alicante 11-5 Catarroja

En Alzira a dos de marzo de mil novecientos noventa y tres

Ante el Juez de Instrucción y de mí...

Están presentes el Ilmo. Sr. Fiscal Jefe Don Enrique Beltrán y el Médico Forense de Instrucción 6 de Alzira Don Francisco Ros Plaza.

Leída la declaración prestada anteriormente ante este mismo Juez Instructor realiza el declarante las siguientes aclaraciones y rectificaciones:

-Que no es cierto que durante el trayecto hacia la discoteca "Coolor" Antonio Anglés llevase ningún arma de fuego sino que llevaba un cuchillo lanzador que siempre llevaba enfundado en el pantalón, si bien durante el trayecto en el viaje que hicieron en el vehículo no lo sacó en ningún momento sino que cuando las jóvenes se dieron cuenta que pasaban de largo de la discoteca y que no las paraban y empezaron a protestar el declarante dijo a Antonio de dar la vuelta y dejarlas pero éste último pegándole dos capones le dijo que en el coche mandaba él, y a continuación, para acallar las protestas de las niñas Antonio empezó a pegarles puñetazos a las mismas, siendo pues cierto todo lo relatado en la anterior declaración sobre lo que ocurrió en el interior del vehículo en este primer trayecto, salvo lo ya dicho de que no llevaban Antonio ni sacó ningún arma de fuego así como también el que no es cierto que en ese momento ataran a ninguna de las jóvenes, asimismo hace notar el declarante que una vez que bajaron del vehículo, aunque no puede concretar si las jóvenes llevaban o no algunos dientes rotos, supone que si, pues Antonio pegaba con mucha fuerza, y en cualquier caso lo que si que vio es que las tres estaban completamente digo tenían completamente ensangrentadas las caras con los labios y narices ensangrentadas.

-Que no es cierto que pararan en ninguna fábrica ni en ningún campo de algarrobos sino lo cierto es que fueron a la caseta directamente a la caseta de Llombay que queda cerca del lugar de enterramiento y ello a indicación de Antonio. Y que aunque Antonio no le dijo concretamente que es lo que pretendía hacer, el declarante ya se imaginó que podía ocurrir lo que después pasó ya que anteriormente, un mes antes aproximadamente Antonio lo había comentado que tenía ganas de coger algunas niñas violarlas y matarlas después.

-Que pararon el coche en una explanada donde hay unas colmenas y donde acaba el camino para poder llegar a la caseta de Llombay, que queda a unos cuatrocientos metros de allí, y a la que se llega a través de una senda. Una vez pararon el coche bajaron los cinco y en fila india se dirigieron hacia la caseta yendo el declarante delante con una linterna encendida y Antonio el último con otra, y mientras andaban las niñas les preguntaban donde las llevaban y les pedían que las dejasen marchar, a lo que Antonio siempre les contestaba que se callaran y siguieran.

-Una vez llegaron a la caseta subieron directamente al piso alto y dejaron allí encendida una gran linterna pero dando luz roja para evitar que alguien les pudiera ver desde el exterior. Una vez allí el declarante le dijo a Antonio que estaba bien haber hecho lo que habían hecho pero que no se le ocurriera llevar a la práctica la idea que tenía en la cabeza, a lo que Antonio le contestó que allí se hacía lo que él decía y que él se iba a quedar a gusto ese día, lo que significaba con ello que quería violar y matar a las jóvenes. Al mismo tiempo las tres jóvenes protestaban y querían marcharse ante lo que Antonio, nuevamente iracundo comenzó a golpear con una tranca a Miriam y Desirée que se encontraban atadas a un poste, y les dio varios golpes fuertes a ellas quedando una de las dos, Desirée inconsciente un momento mientras que Miriam le pedía a Antonio que no le pegase. Se aclara a este respecto que una vez que llegaron a la caseta y subieron al piso alto, lo primero que hizo Antonio fue atar a Miriam y a Desirée a un poste que hay en el centro del habitáculo con las manos a la espalda y atadas al referido poste con gasas que llevaban Antonio o con cuerda de ganado que había en la misma caseta sin que pueda recordar exactamente con cual de esos dos elementos se hicieron las ataduras, y encontrándose las dos jóvenes en posición de espalda con espalda y sentadas en el suelo, quedando el poste en medio de las mismas; y mientras tanto el declarante sujetaba a Antonia que permanecía de pie.

-A continuación Antonio cogió a Antonia la tiró a un colchón que allí había y la desnudó totalmente mientras ésta se oponía y se defendía, siendo en todo momento reducida por Antonio, una vez desnuda y estando tumbada cara arriba Antonio se bajó los pantalones y los calzoncillos y le introdujo el pene por vía vaginal, continuando entre tanto la resistencia de Antonia al mismo tiempo que daba muestras de que le dolía la penetración. Sin embargo unos diez minutos más tarde, sin que pueda precisar el declarante si hubo o no eyaculación Antonio dio la vuelta a Antonia dejándola boca abajo, e introdujo su miembro por vía anal, mostrando también Antonia el dolor que aquello le representaba, hasta que aproximadamente unos cinco minutos después Antonia profirió unos gritos y alaridos desgarradores de dolor, apercibiéndose el declarante que Antonio encontrándose ya junto a Antonia estaba introduciendo en el ano de ésta un palo, cuyas características no puede precisar, suponiendo que debió durar unos cinco minutos la penetración del referido palo.

-Una vez hecho lo anterior Antonio le dijo a Antonia que se vistiera, ayudándole a hacerlo ya que la misma se encontraba en unas condiciones muy malas, y una vez vestida la ató al poste después de haber desatado previamente a Desirée, siendo en esta operación ayudado por el declarante.

-Desatada Desirée Antonio la desnudó rompiéndole las ropas superiores y la tiró en el colchón donde le bajó los pantalones y las bragas diciéndole al declarante que "ahora le tocaba a él" protestando el declarante que en esas condiciones a él no le apetecía hacerlo respondiéndole Antonio que estaba con él o lo enviaría a tomar por culo, dando a entender que lo mataría, al mismo tiempo con un tronco de bastante grosor le golpeó dos o tres veces al declarante en la parte inferior de la espalda.

Entonces el declarante se bajó los pantalones y calzoncillos y tumbándose en el colchón encima de Desirée la penetró por delante, estando aproximadamente cinco minutos hasta que cansándose y sin llegar a eyacular retiró el miembro y se volvió a vestir, mientras tanto Antonio estuvo arrodillado en el colchón viendo como lo hacía el declarante y cuando éste terminó le dijo que si ya estaba con ello, dando a entender que le había parecido muy corto. Hace constar a este respecto el declarante que al tener acceso carnal con Desirée ésta se opuso y le pidió que no lo hiciera si bien previamente no utilizó fuerza contra él ya que previamente Antonio le dijo que la mataría si no lo hacía con el declarante.

-Al terminar el declarante de penetrar a Desirée, como ya se ha dicho, concretamente Antonio le dijo que si ya has terminado, pues vaya mierda de hombre que eres, y a continuación Antonio se bajó los pantalones se montó encima de Desirée y la penetró por delante protestando y resistiendo ésta ante lo que Antonio le dio varias tortas, debiendo durar la relación sexual de Antonio unos diez minutos, pasados los cuales Antonio se subió los pantalones ayudó a vestir a Desirée y la volvió a atar en el poste junto a sus amigas, mientras tanto el declarante permaneció sentado asustado.

-Estando atadas las tres el declarante y Antonio cogieron la linterna y se volvieron hacia el coche y subiendo al mismo se dirigieron a Catadau, a un bar cuyo nombre no recuerda donde encargaron y compraron dos bocadillos una ensalada, una cerveza y una botella de agua y se volvieron con todo ello a la caseta, donde cenaron los dos y ofrecieron agua a las jóvenes, de las cuales sólo una no quiso beber.

-Una vez hubieron cenado Antonio desató a Miriam le quitó la ropa y una vez desnuda la tiró en el colchón procediendo a hacer con ella lo mismo que había hecho con Antonia, esto es, la penetró primero por delante, después por detrás y por último le introdujo un palo por el ano, si bien con Miriam debió durar un poco más la penetración con el miembro viril, así como mientras la penetraba la golpeaba para evitar su resistencia.

-Después de terminar con Miriam y vestirse ésta ayudada de Antonio, éste ató a aquella sobre una especie de travesero que había en lo alto estando Miriam de pie de espaldas a la pared y con los brazos un poco levantados y las manos atadas a la referida madera. A continuación decidieron el declarante y Antonio acostarse en el colchón para dormir tirándose por encima un trozo de moqueta que allí había y diciendo Antonio que mañana más. Sin embargo como las niñas no dejaban de llorar y pedir que las dejasen libres, Antonio, unos cinco minutos después se levantó nervioso y cogiendo un palo empezó a atizar fuertemente contra las tres, golpeándolas cuatro o cinco veces a cada una por todas partes del cuerpo. Una vez terminó de golpearlas Antonio desató a Miriam de donde estaba y la volvió a atar en el poste junto a sus dos amigas, para a continuación diciendo que ahora vais a ver que esto va en serio, se bajó con la otra linterna para volver nuevamente unos diez minutos después, enseñando a las niñas el arma que traían y tirando de carro para que vieran que era una pistola de verdad. La referida arma es de Antonio y él la solía tener escondida en la caseta de Llombay y la utilizaba cuando cometía algún atraco.

-Hecho lo anterior volvió Antonio a acostarse en el colchón quedando dormido el declarante hasta la mañana siguiente, aproximadamente hasta el amanecer viendo entonces que Antonio estaba ya despierto, aunque continuaba tumbado en el colchón; entonces Antonio se levantó y se marchó sin decirle a donde al declarante ni con que fin, tardando unas tres o cuatro horas en volver, tiempo este que el declarante permaneció en la caseta vigilando a las niñas, y en el que éstas le pidieron que las dejase libres y el declarante se negó ya que le iba a ir la vida con ello. Posteriormente el declarante supo que durante esas tres o cuatro horas Antonio había cavado la fosa, sirviéndose para ello de una azada que llevaba en el coche y de un pico que anteriormente lo tenía en la caseta de Alborache, aunque ignora el declarante si Antonio fue ese mismo día a Alborache a cogerlo o sí ya lo había llevado a la caseta de Llombay antes de ello.

-Cuando Antonio volvió llamó al declarante para que bajase a la planta baja y allí le dijo que había que matar a las niñas y enterrarlas para que no se chivasen a su defecto ya había cavado él un hoyo; ante esto el declarante le propuso a Antonio dejarlas libres a las niñas pues las mismas le habían asegurado que dirían que habían sido dos encapuchados, diciendo Antonio que parecía ser tonto diciendo eso ya que si continuaban vivas, los descubrirían a ellos. Entonces subieron al piso alto y permanecieron allí aproximadamente dos horas sentados y estando hablando Antonio hasta que se hicieron aproximadamente las tres de la tarde, en que Antonio se levantó y diciendo que nos vamos dirigiéndose a las jóvenes las desató y se fueron todos hasta donde estaba el coche, debiendo Miriam ser ayudada por Antonio ya que no podía andar perfectamente, rectifica el declarante en el sentido de que Antonia y Desirée andaban con dificultad siendo ayudadas por el declarante si bien la que peor andaba era Miriam que era ayudada por Antonio. Una vez que llegaron cerca de donde se encontraba el coche cerca de unas colmenas y un campo de olivos, allí Antonio le dijo que volviera al declarante que subiera a la caseta y que trajera un trozo de moqueta que durante la noche habían utilizado para taparse. Rectifica el declarante que el declarante que fueron directos de la caseta a la fosa sin llegar a las colmenas y es allí donde Antonio le dijo al declarante que fuera a por el trozo de moqueta.

-Una vez volvió el declarante con la moqueta a donde estaba la fosa y los demás, las niñas dándose cuenta de que dicho hoyo estaba destinado a su enterramiento suplicaron a Antonio que las dejase ir a lo que éste les respondió que lo sentía mucho pero que debía quitarles de enmedio para que no se chivasen, ante lo cual las tres jóvenes se pusieron a gritar histéricamente, y entonces Antonio utilizando una especie de onda una piedra que llevaban enrolladas en una camiseta comenzó a golpear a las niñas a las que se encontraban arrodilladas porque no podían estar de pie, si bien como en una de las veces el propio Antonio resultó golpeado, dejó dicho instrumento y cogió el palo que después enterraría en la fosa junto a los cuerpos continuando golpeando con el durante bastante tiempo y con fuerza a las jóvenes, perdiendo Antonia el conocimiento a consecuencia de ello, mientras que una de las dos continuó chillando histéricamente, por lo que Antonio sacando el cuchillo pinchó con él a ésta por la espalda.

Aclara que mientras fue a por la moqueta supone que Antonio ató nuevamente las manos a las jóvenes ya que así se encontraban éstas cuando él volvió.

-Después de lo del cuchillo Antonio sacó la pistola la montó y disparó el gatillo pero no salió el disparo, por lo que volvió a montarla saliendo disparado el cartucho no disparado, y procediendo, digo el cartucho salió expulsado y cayendo al suelo, disparando nuevamente hasta tres tiros dirigidos a cada una de las tres jóvenes encontrándose en ese momento Antonia tumbada en el suelo y desvanecida y de costado, la que fue pinchada también tumbada pero boca abajo y gritando, y la última arrodillada con el cuerpo y la cabeza acurrucado casi en el suelo y con las manos tapándose la cara, y todas ellas estando al borde de la fosa, un poco apartadas si bien Antonio estaba en el borde de la fosa de espalda a ella y quedando pues al medio de las niñas y la fosa.

-Después de muertas Antonio colocó en el fondo de hoyo la moqueta, tiró un cuerpo tras otro en el interior y de modo que quedaban apilados para taparlos con el resto de la moqueta y a continuación tirar la tierra encima, para lo cual Antonio requirió al declarante a que le ayudara, lo que así hizo éste con la azada mientras Antonio enterraba con la parte más ancha del pico. Una vez cubrieron de tierra la fosa arrancaron matorrales y arbustos y los tiraron por encima y los plantaron para disimular la existencia de tierra movida, así como Antonio se puso a buscar los casquillos hasta que los encontró.

-Hecho lo anterior se volvieron los dos a la caseta y Antonio subió a la planta alta a recoger lo que se le hubiera podido caer y todo lo suyo, cogieron las linternas y se volvieron hacia el coche, recogiendo de camino el pico y la azada que se llevaron también al coche. Una vez subidos al coche y puestos en marcha se dirigen como indica Antonio a la caseta de Alborache a dejar el pico y la azada y quedarse allí si bien como en un trecho pararon al borde del camino y Antonio escondió la pistola bajo de unas hierbas.

Una vez llegaron a Alborache se quedaron allí sin que sea cierto lo manifestado en la declaración anterior de que hubieran destruido las ropas en un vertedero de Buñol, ya que el declarante no se manchó sus ropas para nada aunque cree que Antonio si debió mancharse el pantalón vaquero que llevaba ya que después no se lo ha vuelto a ver. Y desde entonces el declarante no ha vuelto a subir más a la caseta de Llombay ni a la fosa sino que únicamente él y Mauricio el hermano de Antonio fueron a recoger la pistola porque al día siguiente iban a hacer un atraco en Buñol el declarante, Antonio y Roberto el hermano de Antonio a la Caja Rural, si bien no llegaron a entrar en la entidad bancaria ya que estando esperando en el coche a la puerta la Guardia Civil les dio el alto y salieron huyendo. Hace constar el declarante que el día cinco de noviembre anterior, él junto con el Mauri hicieron otro robo en la misma entidad bancaria llevando y usando el declarante la pistola de Antonio cargada con cinco cartuchos, mientras que éste último les esperaba fuera en el coche para huir, obteniendo un botín que no llegaba al millón de pesetas. Hechos estos que los cuenta entre risas y comentarios irónicos de que como para los bancos Antonio es un "cagado". En relación en el atraco del día cinco de noviembre aclara que Antonio quedó a una cierta distancia con el vehículo yendo desde éste hasta la entidad bancaria el declarante y el Mauri con una moto Derby Variant negra que anteriormente Antonio había sustraído en Pedralva.

-Por otra parte también rectifica el declarante que el Opel Corsa que utilizaron en los hechos si bien aparece con el nombre del declarante realmente su propietario es Antonio Anglés ya que su precio lo obtuvo en otro atraco que lo consiguió en compañía de su hermano Mauricio en el Banco Popular de Villar del Arzobispo provistos de una moto Onda que también había sustraído Antonio.

-A preguntas del Sr. Fiscal, que nunca habían visto ni conocido a las chicas ni el declarante y cree que tampoco Antonio ya que al subirlas en el coche ni en el trayecto nada reveló que éste pudiera conocerlas.

Cuando Antonio dijo al declarante que tenía ganas de coger a unas chicas y abusar de ellas creía el declarante que era exageración.

Ratifica lo que dijo en su anterior declaración respecto que las tres niñas al vestirse tenían en la parte interna de los muslos tenían mucha sangre.

No se explica después de haber reconocido el colchón de muelles que consta en las fotografías donde se llevaron a cabo los hechos no tiene ninguna mancha de sangre.

La postura del colchón de muelles que está en la fotografía del atestado no es la que tenía el día de los hechos ya que ese día estaba en sentido transversal al que la fotografía tiene.

-Nuevamente a preguntas del Sr. Juez manifiesta: que rectifica en el sentido de que es posible que a Miriam no la atasen en una percha o travesero como ha indicado anteriormente sino en el mismo poste donde estaban atadas las otras pero de pie tal como aparece desprenderse de las fotografías del atestado, así como que Antonio pegaba a las niñas no sólo para hacerlas callar sino porque le gustaba verlas sufrir.

-Rectifica también en el sentido de que cuando Antonio mantuvo relación sexual con Miriam el declarante estuvo todo el tiempo manteniendo a ésta por los tobillos ya que la misma con las piernas había estado rechazando a Antonio y que no recuerda si con Miriam se le puso el mismo palo que con las otras analmente. También rectifica en el sentido que a Desirée Antonio le hizo lo mismo que las otras dos de penetrar por vía anal tanto con su miembro viril como con un palo similar, y que también a Desirée la sujetó por los tobillos el declarante mientras Antonio la agredía sexualmente.

-En cuanto al corte de pezón que se le hizo a una de las niñas lo único que sabe es por lo que se le ha dicho al tomársele declaración pero el no lo presenció ni se apercibió de ello, suponiendo que ocurriría cuando Antonio, estando acostados se levantó del colchón porque las niñas lloraban, pero el declarante no lo vio ya que permaneció todo el tiempo acostado y tapado con la moqueta.

-No recuerda o no se apercibió que después de muertas Antonio clavara algo en la vagina de Miriam así como que en general se hiciese algo con los cadáveres.

-También manifiesta que cuando se hizo el primer disparo que falló y se inclinó hacia Antonia digo dirigido el requerido disparo a Antonia, Antonio se inclinó para poderle disparar a la cabeza desde una distancia de unos tres o cuatro palmos.

-Cuando ayudó a Antonio a enterrar los cuerpos no vio la posición de estos ya que estaban cubiertos por la moqueta.

-Que ignora la razón y el modo de porqué las pegatinas de la moto Honda sustraída por Antonio aparecieron despegadas y enterradas en la fosa.

Terminada la presente leída y hallada conforme la firman todos los presentes detrás de Su Señoría, de lo que doy fe.

La verdad es que era difícil entender el porqué de los cambios de actitud de Miguel Ricart.

Cuando fue detenido por la Guardia Civil y se le leyeron sus derechos, manifestó por escrito que no deseaba declarar. Sin embargo, pocas horas después, lo hace y además para "confesarse" culpable. Y, cuando vuelve a ver a la Guardia Civil en la prisión de Castellón, otra vez cambia de parecer y decide declarar nuevamente ante el juez.

Oficialmente, la visita de los miembros de la Benemérita a la cárcel dónde estaba ingresado "El Rubio", era para conocer el paradero de Anglés.

Según el capitán Ibáñez:

"Que en relación con la visita a Castellón, se ordena por la propia Comandancia a la vista de las informaciones que tenemos, para ver si Miguel Ricart nos puede decir los lugares frecuentados por Antonio Anglés.

Se hace ese viaje que obedece a la localización de Antonio Anglés, porque ya sabíamos entonces que él y Miguel Ricart eran amigos de correrías cuanto menos, y podía saber donde se escondía Antonio Anglés.

Que no sé si di la orden. Yo sé que se dio. Supongo que firmaría la orden judicial, se tuvo que firmar porque sin ella no se puede visitar. Que la orden pudo darla el comandante o el propio Instructor.

Que me consta que Pablo Pizarro estuvo. Otras personas no sé si estuvieron".

Sin embargo, el sargento Pablo Pizarro, cuando declaró ante el juez, no recordaba ningún dato facilitado por Ricart al respecto del paradero de Antonio Anglés:

"No se ha realizado ninguna diligencia sobre esta gestión y entrevista, porque la gestión no da resultados.

No hay constancia de las fotos exhibidas, porque serían muchas fotos, mil dos mil, tres mil, y eso nunca.

Que no recuerda porqué amigos se le pregunta.

Que no recuerda qué lugares de ocultación le dijo Ricart.

Que no recuerda qué personas se trataba de identificar".

Lo que sí recordaba era que:

"Miguel Ricart me contó las atrocidades de "La Romana" y fue de modo espontáneo.

Que sujeta los tobillos, abre las piernas, introducen objetos, quítate de encima, no te corras, que las dejan atadas mientras están durmiendo, y Antonio se levanta y porque gemían les pega una gran "tunda" y a la mañana siguiente les pega un tiro en la fosa.

Entonces le informo que lo que me cuenta a mí no tiene valor y que debería ponerse en contacto con los de la cárcel para declarar ante el juez.

EL gran interrogante era: ¿Por qué Ricart había decidido "de modo espontáneo" confesar la "verdad"?

Según Pablo Pizarro, el Instructor:

"Creo que era porque todavía era persona y no un cartel de circo".

Sin embargo, Miguel Ricart contó ante el juez otros motivos muy distintos para cambiar su declaración:

"Cuando estaba en la prisión de Castellón me visitaron dos guardias civiles, dos de tantos que me sometieron a torturas, y me dijeron exactamente lo que tenía que decir.

Es más, me dijeron los siguientes datos: que había una bala en la fosa, eso no me lo creo yo; que las niñas fueron violadas en la caseta de "La Romana", tampoco me lo creo; que las niñas fueron asesinadas ahí, tampoco me lo creo.

También dijeron que las niñas tenían marcas en los tobillos, y que dijese que no les habían metido palos por el culo, que se las habían follado por el culo. Que me dijeron que los accesos carnales solamente habían sido anatómicos, que no les habían introducido objetos en sus partes, que dijese que no les habín metido nada, que había sido penetración masculina.

Me dijeron que dijese que eso había sucedido ahí en la casa esa, porque ellos lo sabían. Me dijeron que una de las víctimas murió de rodillas y con las manos tapándose la cara. Parece ser que la Guardia Civil sabe mucho.

Y una cosa tengo muy clara: esto dos tíos, no lo han hecho. Dos hombres, dos personas solas, eso se lo digo yo, no lo han hecho.

Que dije que estando las tres niñas al borde de la fosa, Antonio hizo un disparo a una de ellas, pero se le encasquilló el arma y al volver a montarla el cartucho salió cayendo dentro de la fosa. Que recuerdo haber dicho esto, porque me dijo la Guardia Civil que había una bala en la fosa y que seguramente les falló el disparo.

Que la que fue pinchada, estaba boca abajo gimiendo y gritando, y la última arrodillada, con las manos tapándose la cara y las tres al borde de la fosa. Así lo dije porque así es como me lo dijo la Guardia Civil.

Que digo que lo dije pero me lo dijeron ellos a mí.

Que ahí se tiene que dar cuenta que todo lo declarado es falso, exceptuando que hay tres chicas muertas.

Que en cuanto al corte del pezón que se le hizo a una de las niñas lo único que sé es lo que se me dijo al tomarme declaración. El médico forense dijo ahí que a una de las niñas le faltaba un pezón, arrancado seguramente, ellos sabrán lo que han hecho con las autopsias, yo en eso no quiero entrar.

Que los dos que me visitaron en la prisión de Castellón, para forzarme a hacer una declaración, fueron un tal Pedro y el que me interrogó la primera vez, un sargento gordo de más de 40 años y con algún pelo cano.

Que esta visita tenía por objeto darme todo lo que habían encontrado, no supuestamente nuevo, y cambiar el lugar de los hechos.

Que si me amenazan de muerte qué quiere que haga, yo no voy de mártir.

Que lo que pretendo es que metan en la cárcel a los que hayan hecho esto y que no se justifique nadie conmigo, pero no digo la justicia, sino unos mandos de la guardia civil ante la justicia, y lo puedo demostrar.

Que lo único que falta es que me maten, más que me han acosado, ya no me pueden acosar".

Pero, había un detalle en la declaración de Ricart, que llamaba poderosamente la atención. Era el hecho de que Antonio y él, después de haber abusado de dos de las niñas, hubieran cogido el coche para trasladarse hasta un bar de Catadau, donde compraron algo de comer, para regresar nuevamente a la caseta de "La Romana".

Resultaba extraño que hubieran dejado solas a las tres niñas durante, al menos, dos horas, que es el tiempo que se tarda en recorrer el infernal camino que separa "La Romana de Catadau, en un viaje de ida y vuelta.

Sin embargo, según la siguiente diligencia de la Guardia Civil, Ricart había dicho la verdad.

DILIGENCIA HACIENDO CONSTAR LA PERMANENCIA EN UN BAR DE CATADAU LA NOCHE DEL 13-11-92 DE MIGUEL RICART Y ANTONIO ANGLÉS MARTINS

En Valencia, dependencias de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la 311ª Comandancia de la Guardia Civil, a las diez menos veinte de la mañana del día 9 de marzo de 1.993, el Instructor extiende esta diligencia y hace constar:

Que en la declaración prestada por Miguel Ricart Tárrega se expone que la noche del 13-11-92, tras violar a las niñas y dejarlas atadas, se fueron a un bar de Catadau donde compraron bocadillos y una ensalada para llevárselo a cenar a la caseta donde habían dejado atadas a las niñas.

Que comprobando esta manifestación se ha averiguado que: La citada noche, sobre las 24 horas, en el bar denominado "PARADOR" de la localidad de Catadau (Valencia), llegaron los llamados Miguel Ricart Tárrega y Antonio Anglés Martins; que estos individuos pidieron tres bocadillos, una ensalada y bebida que se llevaron sin consumirlos en el establecimiento.

Que estos datos han sido obtenidos del propietario del bar PARADOR, llamado Arturo Ortega Grau, vecino de Catadau (Valencia), con domicilio en..., persona no muy colaboradora y con muchos reparos a firmar su manifestación y de su esposa, mujer que también estuvo esa noche en el bar y que recuerda perfectamente que entraron Miguel y Antonio y pidieron los bocadillos y la ensalada.

Y para que conste se extiende por diligencia que firma el Instructor en unión de mí, el Secretario, que certifico.

Parecía la prueba definitiva de la culpabilidad de Miguel Ricart, ya que ese detalle de bajar al bar a por comida no podía habérselo dictado la Guardia Civil.

Sin embargo, cuando los propietarios del bar "Parador" declararon ante el juez, se demostró, una vez más, que la diligencia firmada por el Instructor, por el sargento Pablo Pizarro, no se correspondía con la verdad, ni mucho menos.

Esto es, lo que bajo juramento, afirmaron los dueños del bar:

ARTURO ORTEGA GRAU

Que a la Guardia Civil, el 13 de noviembre Antonio Anglés y Miguel Ricart nunca les he dicho que bajaron a comprar unos bocadillos.

Que recuerdo que vinieron un viernes por la noche. El día no lo recuerdo. Era un viernes, era por la noche, de 11 a 12 de la noche.

Que recogieron tres o cuatro bocadillos, una ensalada en recipiente de poner pollos asados, y una botella de agua de litro y medio.

Que quien entró fue Ricart.

Que quien se quedó fuera en el coche no se quién era

Sin embargo, la mujer del propietario, sí había reconocido al que aquella noche, no necesariamente el día 13 de noviembre, había acompañado a Miguel Ricart:

ANA FLORES CABRERA HIGUERA

Que nunca he declarado a la Guardia Civil que el 13 de noviembre Miguel Ricart viniera a mi establecimiento.

Que no firmamos porque no coincidía lo que se manifestaba con lo que era.

Que la persona que estaba fuera estaba junto a una palmera.

Que no reconocí a esa persona como Antonio Anglés. No era Antonio Anglés, porque Antonio era o es muy alto, y ese chico era un poquito más bajito.

Que características que pueda decir de esta persona, sería muy parecida a Mauricio, y más o menos su misma complexión física.

Durante casi 5 años, el juez, el fiscal y los abogados habían estado convencidos, que los dueños del bar "Parador" habían afirmado que Ricart y Anglés estuvieron en su bar la noche del 13 de noviembre.

¿Porqué las diligencias de la Guardia Civil faltaban a la verdad?

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