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miércoles, enero 27, 2010

ALCACER , EL HOMBRE DE PELO CANO ---- LA ESPAÑA NEGRA

EL HOMBRE DEL PELO CANO


El año 1.996 iba a comenzar con un importante cambio. Por razones desconocidas, el juez Bort decidió pedir el traslado y se lo concedieron. Hubo quién pensó que las amenazas escritas de Miguel Ricart habían surtido efecto. Otros mantenían que el "varapalo" de los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia, revocándole por segunda vez el cierre del Sumario, hicieron mella en el joven juez. Sea como fuere, lo único cierto es que José Miguel Bort abandonó el Juzgado nº 6 de Alcira y, curiosamente, Miguel Ricart dejó de escribir cartas.

En su sustitución fue nombrada una jueza: Alicia Valverde Sancho. Una jueza que, también curiosamente, había participado en alguna diligencia de este caso, ya que era la titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Catarroja. De hecho, ella fue quién firmó la orden de entrada de y registro en el domicilio de los Anglés, el mismo día que aparecieron los cadáveres de las niñas y quien tomó declaración a Ricardo Anglés acerca de la fosa donde "enterraban" la moto, entre otras muchas diligencias más.

Desde luego, había algo que llamaba poderosamente la atención. En las investigaciones por el triple crimen de Alcácer únicamente habían intervenido dos juzgados: el nº 6 de Alcira y el nº 2 de Catarroja. Y, sorprendentemente, tras la renuncia del juez Bort, con los miles de jueces que hay en nuestro país, nombran nuevo titular del Juzgado nº 6 de Alcira a la jueza del nº 2 de Catarroja, Alicia Valverde. ¿Fue una milagrosa casualidad?

La nueva juez se tomó las cosas con calma, ya que tardó más de 3 meses en cumplir el primero de los mandatos que había realizado la Audiencia: la toma de declaración del que ya se conocía como "el hombre del pelo cano".

Sin embargo, los primeros en interrogar a Miguel Nicolás Cortona fueron los hombres del cuartel de Patraix:

MANIFESTACIÓN VOLUNTARIA DE DON MIGUEL NICOLÁS CORTONA

En Valencia, a la una de la tarde del día 29 de Febrero de 1.996, comparece de forma voluntaria ante la fuerza instructora el notado anteriormente, nacido en Valencia el día 4 de Abril de 1.942, separado y con domicilio en Pinedo (Valencia), Restaurante "Casa Negra", el cual MANIFIESTA:

Que los primeros contactos que mantuvo con Miguel Ricart, fue en la Prisión Modelo de Valencia sobre los meses de Noviembre y Diciembre del año 1.991 o 1.992, donde coincidieron en la misma celda en unión de otro individuo que ignora como se llamaba. Que estuvo el declarante en dicha prisión unos 20 o 25 días saliendo de la misma unos 8 o 10 días antes de Navidades.

PREGUNTADO para que diga si conocía a Miguel Ricart con anterioridad a verlo en la prisión.

MANIFIESTA que no, que no lo conocía de nada, que el contacto con él lo tuvo durante los 20 o 25 días que estuvieron en la prisión y donde le comentó que tenía un chalet en la zona de Liria (Valencia), explicándole para cuando saliese de la prisión y necesitase alguna cosa sabía donde tenía su domicilio.

PREGUNTADO para que diga si durante el tiempo que permanecen en prisión, Miguel Ricart le hace algún tipo de comentario sobre las citadas niñas de Alcácer, así como si le llegó a demostrar interés por las niñas.

MANIFIESTA que en ningún momento le hizo comentario al respecto.

PREGUNTADO para que diga si Miguel Ricart llegó a ir al chalet de su propiedad.

MANIFIESTA que haría sobre unos 10 o 12 días cuando el declarante había salido de la prisión, cuando se presentó en dicho chalet Miguel Ricart, que lo hizo sólo en un vehículo de color blanco, Opel Corsa, el cual le manifestó que había venido a verle y que si podía quedarse algún tiempo haciéndole compañía, que había reñido con su mujer y que necesitaba quedarse con él, a lo que el declarante accedió, permaneciendo en el mismo unos 6 o 7 días. Que durante estos últimos días y una noche sobre las 4 de la mañana apareció un encapuchado, el cuál le amenazó con una pistola, propinándole una paliza, ignorando como podría llegar a su domicilio, no llegándole a reconocer en ningún momento, dado que llevaba la cara tapada, el cuál le amenazó de que se tenía que marchar del chalet y que si volvía dentro de quince días y no se había ido le mataría, marchándose a continuación.

PREGUNTADO para que diga si durante el tiempo que estuvo el encapuchado en su domicilio, el tal Miguel Ricart hizo algún ademán de tratar de defenderlo.

MANIFIESTA que nunca hizo algún gesto de defenderlo, y que a la mañana siguiente Miguel Ricart ya se marchó de su domicilio.

PREGUNTADO para que diga cuando volvió a ver a Miguel Ricart.

MANIFIESTA que serían sobre las nueve de la noche del día siguiente al que le dieron la paliza, cuando se presentó en su domicilio Miguel Ricart, Antonio Anglés y Mauricio Anglés, que lo hicieron en otro coche no en el que había llevado Miguel Ricart días anteriores. Que llegaron con la intención de quedarse algunos días, permaneciendo en dicho chalet unos 3 o 4 días. Que Antonio Anglés tomó la decisión de marcharse todos a la localidad de Catarroja (Valencia), haciéndolo el declarante en unión de ellos, pero que el mismo no lo llegó a hacer con toda su libertad, ya que le insinuó que podían volver a atacarle. Que en el domicilio de Catarroja él permanece 6 o 7 días y que de esos días permanece ingresado en el Hospital Arnau de Vilanova dos días, tratándole algo del estómago. Que el motivo de permanecer en el domicilio de Antonio Anglés fue porque éste le quería comprar el chalet por un importe de 2.000.000 de pesetas, por lo que hizo tiempo para cobrar, dado que dicha cantidad la tenían que sacar de un préstamo bancario.

PREGUNTADO para que diga si llegó a salir alguna vez con ellos y dónde estuvieron.

MANIFIESTA que solamente salió una vez con ellos que estuvieron en una discoteca existente entre la carretera de Manises a Paterna, que cree recordar que el vehículo era de Antonio, color azul, que iban Antonio, Miguel, Mauricio y el declarante, que esta fue la única vez que salió con ellos.

PREGUNTADO para que diga si llegó a ir en unión de los anteriores a las localidades y zonas de Alborache, Catadau, Llombay u otras.

MANIFIESTA que como ya ha dicho anteriormente solamente salió una vez con ellos.

PREGUNTADO para que diga si los días que él convivió con ellos en el chalet de su propiedad, así como en el domicilio de Antonio Anglés en Catarroja, en algún momento le llegaron a hacer comentarios sobre las niñas de Alcácer.

MANIFIESTA que nunca les oyó ningún comentario al respecto.

PREGUNTADO si quiere hacer constar alguna cosa más, dice que no, que lo dicho es la verdad...

Al día siguiente, "el hombre del pelo cano" volvió a declarar. Esta vez en el Juzgado de Alcira, ante la magistrada, el fiscal y los abogados.

DECLARACIÓN DE MIGUEL NICOLÁS CORTONA

En Alcira, a 30 de abril de 1.996.

Ante el Sr. Juez de Instrucción seis de este Juzgado, asistido de mí, el Secretario, constituido en audiencia pública comparece el mencionado arriba, asistido del Letrado D. Bernardo Maiques Alonso.

A preguntas de Su Señoría, manifiesta:

En presencia de los Letrados D. Virgilio Latorre, D. Vicente Quilis, D. Romero Villafranca.

En presencia Fiscal Jefe D. Enrique Beltrán.

Que se afirma y ratifica totalmente en la manifestación voluntaria prestada ante la Guardia Civil.

Manifiesta que conoció a Miguel Ricart en la Cárcel Modelo en la fecha de mediados de noviembre del año 1.992, hasta diciembre de 1.992. Que con anterioridad no lo conocía de nada. Que dada la relación mantenida con el mismo al convivir en la misma celda, cuando el declarante salió de prisión, le comentó a Miguel Ricart que tenía un chalet en la zona de Liria ofreciéndole el mismo. Que a los 8 días de salir el declarante de prisión en el mes de diciembre, Miguel Ricart se presentó en el citado chalet. Que se presentó allí diciéndole que había reñido con su mujer y diciéndole si podía permanecer allí unos días, a lo que el declarante accedió.

Manifiesta que Miguel Ricart se presentó en el chalet en un Opel Corsa de color blanco y estuvo de ocho a nueve días en el citado domicilio.

Que se produjo un incidente en el citado chalet, ya que durante una noche apareció un encapuchado, le amenazó con una pistola y le pegó una paliza. Que estaba presente Miguel Ricart. Que al parecer, la intención de esta persona era quedarse unos días solo en el chalet, ya que le dijo al declarante que iba a estar allí unos días y que si volvía le mataría.

Manifiesta, que durante el citado incidente le resultó sospechosa la actitud de Miguel Ricart, ya que estando en la misma habitación, no se movió ni dijo nada al ver lo que le estaba ocurriendo.

Manifiesta, que después de ocurrir el citado incidente, el sujeto encapuchado se marchó. Que el declarante le dijo a Miguel Ricart que se fuera de su casa, ya que el declarante se iba a ir e iba a cerrar la misma y todo ello porque le pareció que el citado podría estar confabulado con el sujeto que le agredió.

Que Miguel Ricart comenzó a llorar diciéndole que no tenía donde ir, por lo que convenció al declarante y éste le dejó en la citada casa marchándose a Valencia.

Que ese mismo día regresó al chalet. Que manifiesta que Ricart se fue con el declarante y lo dejó en Valencia y que fue allí cuando le dijo que si quería podía volver. Que el declarante al no sentirse tranquilo por si volvía, decidió regresar al chalet y una vez en el mismo se presentaron Miguel Ricart, Antonio y Mauricio Anglés.

Que hasta la fecha no conocía a los citados hermanos Anglés. Manifiesta que se quedó sorprendido ya que le había dicho a Ricart que no llevara a nadie a su casa. Que el mismo le dijo que se tranquilizara, que habían ido dichos sujetos para protegerlo por si regresaba el individuo que le había agredido en la noche anterior.

Que permanecieron durante 7 u 8 días aproximadamente. Manifiesta que luego se fue con los citados sujetos a Catarroja, que no lo hizo voluntariamente ya que se sintió coaccionado. Que se fueron a una discoteca situada entre Paterna y Manises.

Manifiesta que con posterioridad estuvo aproximadamente una semana en el domicilio de los hermanos Anglés en Catarroja. Que se fue allí porque éstos le manifestaron que estaría más protegido que si se quedaba solo en el chalet y porque tenían intención de comprarle el mismo.

Manifiesta que luego se marchó voluntariamente del citado domicilio, ya que comenzó a sospechar de que dichas personas no eran buena gente.

Preguntado si Miguel Ricart le hizo algún comentario sobre el tema de las niñas de Alcácer manifiesta que no.

Preguntado si ha estado alguna vez por las localidades de Catadau, Llombay o Tous, manifiesta que no sabe ni dónde están.

A preguntas del Ministerio Fiscal: Que cuando habla del chalet se refiere a un chalet a medio acabar. Que era fácil entrar en el mismo y al extraño le resultó fácil. Que el chalet se lo querían comprar un poco obligado y el precio era de dos millones y al declarante le parecía bastante. Que cuando el declarante se encontraba en prisión con Ricart, estaba como preventivo. Que nunca se ha teñido el pelo.

A preguntas del letrado D. Virgilio Latorre: Que su chalet está en el kilómetro 7 de la carretera de Pedralva, y que fue esa la dirección que le dio a Ricart para que lo localizase, y que al parecer había estado dos o tres días dando vueltas porque no lo encontraba. Que por esa zona hay muchas casetas. Que él apareció sobre unos ocho días al salir de prisión. Que el declarante salió de prisión el día 19 de noviembre y estuvo unos 20 días. Manifiesta que fue detenido en Valencia, en las Escuelas Pías y por esas fechas estaba también en el chalet. Que la semana anterior a esa detención estaba en el chalet y vivía solo. Que todos los fines de semana hablaba con sus vecinos. Que durante esa época recibía visitas de algún amigo de Liria pero no mucho.

Que durante el periodo en que Miguel Ricart estuvo, se ausentaba del chalet en ocasiones y luego volvía. Que el día que fue con Ricart y los Anglés a la discoteca, no oyó ni dijo nada de unas niñas, ni que hicieran autoestop. Que el declarante no quería saber mucho de ellos, porque sabe que son atracadores porque Ricart se lo dijo y se lo propuso más de una vez y el declarante dijo que no. Que ni Miguel Ricart ni ninguno de los Anglés le propuso al declarante raptar a unas niñas y tenerlas unos días y violarlas. Que si esto lo dice Mauricio miente.

Manifiesta que solo una vez le comentaron que iban a ver a tres niñas y que si quería ir con ellos. Que el declarante dijo que no. Que se fueron Ricart y Antonio Anglés y el declarante se quedó con Mauricio. Que no le especificaron donde iban ni quiénes eran. Que al cabo de 4 o 5 horas regresaron. Que aproximadamente serían sobre las siete de la tarde y sobre las doce y media o una de la noche volvieron. Que no sabe para que fueron, pero supone que sería para divertirse y lo sabe porque se lo dijeron al declarante. Que cuando regresaron Mauricio les preguntó si habían visto a las citadas chicas y ellos dijeron que no. Que el declarante es conocido por su nombre, por Miguel solo.

A preguntas letrado D. Romero Villafranca: Que es cierto que acudió voluntariamente a la Guardia Civil a contar lo que sabía de las citadas personas. Que el declarante se asustó cuando oyó la noticia en la televisión y sabía que había tenido a esas personas en su casa. Que es cierto tal y como declaró ante la Guardia Civil, que comentaron, la noche que volvieron de buscar a las niñas a que se ha hecho referencia, que en caso de violación a ellos nunca los cogerían porque antes enterrarían los cuerpos. Manifiesta que es cierto, que en la celda que compartía con Miguel Ricart ingresó también otra persona, acusada de violación y que el citado comentario a que ha hecho referencia en el chalet salió en relación a esta persona. Que es cierto que el 20 de enero se va a vivir a una pensión de Valencia. Que después de eso no volvió a ver más a los citados sujetos. Que reitera que se sintió coaccionado porque el declarante llegó a pensar que el que le dio la paliza fue Antonio Anglés. Que el declarante estaría conviviendo unos 15 días con Miguel Ricart y Antonio Anglés. Que preguntado como era la relación entre Ricart y Antonio Anglés: manifiesta que era normal, aunque se le veía más superior al Antonio que al Ricart. Que el declarante no conocía antes al Antonio Anglés, de nada.

A preguntas letrado D. Vicente Quilis: Que el chalet tenía tres habitaciones y que Ricart y el declarante dormían en la misma habitación, pero no juntos. Que se fue a Catarroja aunque sospechaba que Antonio Anglés era el que le había agredido por el tema de la venta del chalet y porque al ver que estaba de por medio la madre se tranquilizó. Que la madre estaba allí todo el día. Que el declarante notaba que el Ricart tenía al Antonio como algo superior a él y cree que le tenía un poco de respeto. Que luego llegó a pensar que el encapuchado que le había agredido era Antonio Anglés, ya que se dio cuenta cuando este fue al chalet al día siguiente, que llevaba la misma ropa que la persona que le había agredido.

Preguntado quién fue el que hizo el comentario de que si violaran a unas niñas las enterrarían para que no los descubrieran, no lo sabe, que hablaban entre los dos. Que el declarante se sintió coaccionado durante todo el tiempo que estos sujetos estuvieron en su casa. Que nunca oyó que Antonio se dedicara a conseguir "chiquitas" para prostituirlas.

Y encontrándola conforme la firma con Su Señoría, doy fe.

Estas dos declaraciones fueron todas investigaciones que se realizaron. Estaba claro que la nueva jueza tenía tanta prisa como Bort en dar carpetazo al "caso Alcácer". Cuatro días después del interrogatorio de Miguel Nicolás, el 3 de mayo de 1996, la jueza Alicia Valverde dio por concluido el Sumario.

Una vez más, la acusación popular volvió a oponerse a la finalización de las investigaciones:

Bastaría para invocar la revocación de la causa, denunciar el incumplimiento por el instructor de la práctica de las diligencias acordadas por la Sala, y en particular, la relativa a la extracción de pelos de cabeza y de pubis del imputado Miguel Nicolás Cortona, para la práctica de la pericial consistente en la comparación del ADN, con el pelo hallado por el Dr. Frontela en el cinturón de Desirée Hernández.

Según la Instructora, al tratarse de un pelo sin bulbo sólo tiene interés para determinar la especie biológica a que pertenece el cabello. Desde luego se desconoce de dónde ha extraído la Instructora una conclusión tan arriesgada como errónea.

Parece deducirse que la Instructora ha concluido a priori -basándose en motivos por demás hipotéticos (..."es posible que no se obtenga suficiente ADN para su realización...")- que el análisis no va ser determinante, aún antes de producirse.

Además, para la acusación popular, la declaración de Miguel Nicolás había reforzado aun más las sospechas sobre su participación o conocimiento de los hechos:

En efecto, la declaración prestada el día 30 de abril, después de rebatir las declaraciones de Mauricio Anglés sobre la oportunidad de recoger a unas niñas en auto stop, "manifiesta que sólo una vez le comentaron que iban a ver a tres niñas y que si quería ir con ellos. Que el declarante dijo que no. Que se fueron Ricart y Antonio Anglés y el declarante se quedó con Mauricio. Que no le especificaron donde iban ni quiénes eran. Que al cabo de cuatro o cinco horas regresaron. Que aproximadamente se irían sobre las siete de la tarde y sobre las doce y media o una de la noche volvieron. Que no sabe para qué fueron, pero supone que sería para divertirse y no sabe porqué se lo dijeron al declarante. Que cuando regresaron Mauricio les preguntó si habían visto a las citadas chicas y ellos dijeron que no". Más adelante declara "que comentaron, la noche que volvieron de buscar a las niñas a que se ha hecho referencia, que en caso de violación a ellos nunca los cogerían porque antes enterrarían los cuerpos". De coincidir estos hechos con el rapto, violación y asesinato de Miriam, Toñi y Desirée significaría que el 13 de noviembre de 1992 Antonio Anglés, Mauricio Anglés y Ricart conocerían y estarían viviendo en el chalet de Miguel Nicolás, de lo que cabe inferir al menos dos cuestiones, una primera incontrovertible, cual es que Miguel Nicolás miente en su declaración al asegurar que conoció a Ricart en la prisión y con posterioridad a los hechos (por cierto, excusó a la Guardia Civil su participación con el mismo argumento que Ricart de que en tales fechas se encontraba en prisión, cuando, como se ha podido comprobar y al igual que Ricart, ingresó con posterioridad al 13 de noviembre); pero también cabe inferir que o bien participó, cuestión ésta a resolver precisamente con la prueba pericial pendiente de practicar, o al menos que conoció, y por tanto encubrió.

Es más, en declaraciones posteriores de las que se han tendido conocimiento a través de la entrevista con el mismo publicada en el diario "Levante" de fecha 9 de mayo de 1996, en la que explicaba que Antonio Anglés y Ricart le habían cogido un pico y una pala de su chalet para cavar una fosa al objeto de esconder una moto. Esta cuestión es también de indudable trascendencia porque se refuerza el hecho de que Miguel Nicolás conocía, vivía y tenía relación con Anglés y Ricart con antelación y durante el tiempo de realización de los hechos objeto de la investigación.

Además, del último de los informes remitido por el Instituto Nacional de Toxicología, el de 17 de abril de 1996, se desprende la inequívoca participación, al menos de una tercera persona, en la misma línea de lo sostenido por el Dr. Frontela.

Es incontrovertible que los vellos púbicos encontrados pertenecen a sujetos participantes en los hechos, y distintos de los que hasta ahora han sido investigados.

Ante estos argumentos, el 1 de julio de 1996, por tercera vez, la Sala de la Sección Segunda de la Audiencia ordenó reabrir el Sumario, para llevar a cabo la siguiente diligencia:

Tras la obtención de pelos de cabeza y pubis de Miguel Nicolás Cortona se practique la pericial consistente en el análisis comparativo de ADN mitocondrial con el pelo hallado en el cinturón de Desirée Hernández.

ALCACER , EL CAMBIO ---- LA ESPAÑA NEGRA

EL CAMBIO


El 11 de marzo de 1.993, el juez Bort, basándose en las "confesiones" de "El Rubio", decidió procesar a Antonio Anglés y a Miguel Ricart.

Según el auto de procesamiento:

Los hechos revisten, por ahora y salvo ulterior calificación, los caracteres de tres delitos de rapto, tres delitos de violación, tres delitos de asesinato, un delito de inhumación ilegal y un delito de tenencia ilícita de armas, apareciendo en las actuaciones indicios racionales de criminalidad contra Antonio Anglés Martins y Miguel Ricart Tárrega.

Se decreta prisión provisional comunicada y sin fianza del procesado Antonio Anglés Martins.

Se ratifica la prisión ya acordada, también provisional, comunicada e incondicional, de Miguel Ricart Tárrega. Así mismo recíbasele a este procesado declaración indagatoria.

Para asegurar las responsabilidades pecuniarias que en definitiva puedan imponerse, requiérase a los procesados para que presten fianza por la cantidad de 45 millones de pesetas, y no verificándolo en las 24 horas siguientes, embárgueseles bienes de su propiedad bastantes para cubrir dicha suma o acredítese su insolvencia.

Dos semanas después, el 29 de marzo de 1.993, el juez de la localidad manchega de Manzanares, se desplazó hasta la cárcel de máxima seguridad de Herrera de la Mancha, para comunicar a Miguel Ricart el auto de procesamiento y tomarle declaración.

DECLARACIÓN INDAGATORIA

Nombre y apellidos: Miguel Ricart Tárrega

D.N.I.: No presenta

Naturaleza: Catarroja, Valencia.

Fecha de nacimiento: 12 de Septiembre de 1969

Estado: Soltero

Profesión: Jornalero

Domicilio: C/ Alicante 11 - 5 Catarroja - Valencia.

Seguidamente, el Juez de Instrucción 2, en mi presencia, procedió a tomar declaración indagatoria al procesado arriba indicado, previa exhortación a decir verdad e información de sus derechos constitucionales y del hecho por el que se le procesa, manifestando lo siguiente:

Que ha estado procesado por un delito de Utilización ilegítima de vehículo de motor de la que salió absuelto.

Preguntado por si conoce o presume el motivo por el cual ha sido procesado y se le recibe esta declaración indagatoria dijo: que supone que sea por el auto de procesamiento que se le ha notificado.

Preguntado para que manifieste si ratifica las declaraciones prestadas con anterioridad dice que NO se ratifica.

Que manifiesta que desconoce totalmente los hechos y que no tuvo participación en ellos.

Que el día 13 de noviembre de 1992 sobre las 9 de la mañana se levantó y se marchó con los hermanos Anglés y el novio de Kelly. Se fueron a comprar ropa a Benetúser.

Que compraron ropa en una tienda llamada "Tabaco" y posteriormente se marcharon a almorzar.

Que sobre las 5 de la tarde del mismo día, junto con Kelly y los hermanos Anglés, se fueron a la discoteca Amadeus en un taxi que cogieron en Catarroja, sin que pueda identificar al taxista.

Que sobre las 8,30 o las 9 de la tarde salieron de la discoteca. Salieron todos de la discoteca, dirigiéndose a un bar que no puede identificar, para llamar a María Dolores Cuadrado Badía con la cual estuvo hablando, quedando con ella para cenar.

Que sobre las 9,30 se marcharon los cuatro a un restaurante chino que hay en Benetúser, que no puede identificar el nombre del restaurante, ni en que calle estaba, pero que es el único que existe en dicha localidad.

Que después de la cena se quedaron María Dolores y él, marchándose del restaurante el resto de sus amigos, sin que sepa adonde se dirigieron éstos.

Que en el restaurante permanecieron una hora o tres cuartos, marchándose posteriormente a Valencia, junto con María Dolores.

Que se marcharon en un taxi que cogieron en la carretera, sin que puede identificar el vehículo ni su conductor.

Que por dicho servicio el taxi les cobró algo más de mil pesetas, que pagó el declarante.

Que en Valencia estuvieron en un pub cerca de la Plaza de España, sin que sepa su nombre.

Que sobre las doce y media o una de la madrugada regresaron a Catarroja, donde se encuentra su domicilio, haciéndolo junto con María Dolores si bien María Dolores tiene su domicilio en Benetúser.

Y que iban a Catarroja a tomarse alguna consumición.

Que volvieron desde Valencia a Catarroja también en taxi, sin que pueda identificar el vehículo ni su conductor.

Que sobre las una horas llegaron a Catarroja, donde encontraron a un amigo llamado Antón Partera Zafra, con el que fueron a tomar unas consumiciones al bar que hay en la plaza, que se llama dicho bar tío Pepe.

Que no puede identificar al camarero que le sirvió las consumiciones.

Que a la media hora mas o menos, se fueron a Benetúser andando el declarante, María Dolores y Antón, dejando en esa localidad a María Dolores, volviéndose a Catarroja junto con Antón, quedándose en casa de Antón a dormir.

Que la hora de llegada al domicilio de Antón sería algo más de las dos.

Que en el día de los hechos no tenía trabajo.

Que tenía dinero porque había efectuado un robo en un banco el día 10 de Noviembre de 1992.

Que dicho banco está en Buñol sin que recuerde el nombre de la entidad.

Que por estos sucesos no ha sido detenido.

Que robaron unas novecientas mil pesetas.

Que en dicho robo le acompañaba Antonio Anglés y su hermano Mauricio.

Que el declarante portaba una pistola Star del nueve corto.

Que en el interior del banco no había gente (clientes), pero si un empleado.

Que la pistola que utilizaron era propiedad de Antonio Anglés.

Que el declarante no tuvo intervención respecto a los hechos de Alcácer y de las tres jóvenes que se le imputan, pero sospecha que si lo tuvieran los hermanos Anglés; ya que un día que no puede concretar de enero, Antonio Anglés le dijo que no podían subir al monte, donde después se encontraron los cuerpos de las jóvenes y en una ocasión Antonio ya le había comentado que tenían intención de hacer alguna violación, y que también tenía intención de desenterrar a una muerta y hacer el amor con ella.

Que sospecha también que interviniese Mauricio Anglés ya que el calibre del arma, es igual al de la que este poseía.

Que el día 31 de Noviembre fueron al monte el declarante y Mauricio a recoger la pistola, que estaba enterrada en el camino que sube a donde estaban las chicas enterradas.

Que una vez cogida la pistola, el declarante pudo ver como había una bala en la recámara y ninguna en el peine y con anterioridad la pistola tenía cinco balas.

Que Mauricio le comentó que habían estado pegando unos tiros y de ahí la falta de las otras balas.

Que el declarante nunca había visto con anterioridad a las tres jóvenes y solo las conoce por imágenes de televisión.

Que en una ocasión estando presenciando dichas imágenes Antonio Anglés le comentó que a esas las habrían violado y después matado o que estarían de prostitutas en algún lugar.

Que la noche que durmió en la casa de Antón fue el día 13 de Noviembre, haciéndolo cuatro o cinco días después también, estando presentes en dicha casa la familia de Antón.

Leída la presente indagatoria, que ha durado 45 minutos la firma el procesado por estar de acuerdo con su contenido, juntamente con el Letrado que le asiste D. José Luis Arias Muñoz y S.Sª de todo lo cual. Doy fe.-

Ampliación de declaración.-

Que sobre los hechos relatados del robo del banco ya se hicieron constar en la declaración que realizó en el Juzgado de Alcira.

Leída la presente indagatoria con su ampliación la firma el procesado estando de acuerdo con su contenido así como los presentes. doy fe.-

Sorprendentemente, cuatro semanas después de haberse declarado culpable, Miguel Ricart manifestaba ante el juez que no había tenido nada que ver en los hechos, y que era inocente.

Lo más curioso es que lo había hecho ante un juez distinto y la primera vez que declaraba sin la presencia de miembros del cuartel de Patraix.

Sin embargo, esta declaración de inocencia no supuso cambio alguno en la situación de "El Rubio", ni tampoco el juez Bort tomó resolución alguna. Ni siquiera ordenó que le trasladaran al Juzgado de Alcira para tomarle nuevamente declaración.

Como tampoco provocó ningún "movimiento" judicial ni policial, las dos cartas que desde la prisión de Herrera de la Mancha, Miguel Ricart envió a la familia Anglés pidiéndoles dinero.

DOS CARTAS MANUSCRITAS REMITIDAS DESDE LA CÁRCEL A NEUSA MARTINS DIAZ

22 de Junio de 1993.

Neusa mándame 200.000 pesetas con toda urgencia para el abogado.

Mándamelo aquí a la prisión.

El viernes habréis recibido esta carta . Si el martes día 29 de Junio no tenga el dinero vosotros mismos.

Ya sabéis lo que hay, a si que no tengo nada que deciros.

Y si no pregúntale al Mauricio y pregúntate a tí misma, me refiero a el delito o me mandas el dinero o empiezo a ha hablar y ya sabéis donde vais ha ir p... todos.

GIRO TELEGRAFICO URGENTE.

En verdad me dais pena por eso os doy esta única oportunidad os lo digo por segunda y última vez o me mandáis 100.000 pesetas o vosotros mismos como el día 21 de Junio no tenga el dinero vais todos para la cárcel, vosotros mismos sin mas al deciros que me despido.

El dinero que me lo mande alguien que no tenga el apellido Anglés.

ADIOS SUERTE.

Se pasa mal por este caso, os lo aseguro y lo pasareis peor que yo, de verdad.

Los Anglés no enviaron ni una peseta a Miguel Ricart. Lo que si hicieron, fue entregar las dos cartas a la Guardia Civil.

"El Rubio" esperó pacientemente en prisión a que le llegara el dinero. Al darse cuenta que nunca lo recibiría, decidió llevar a cabo la venganza que había anunciado en las dos cartas. Y lo hizo remitiendo el siguiente escrito al juez Bort.

INSTANCIA DIRIGIDA AL ILMO. SR. JUEZ DE INSTRUCCIÓN DE ALCIRA

El interno Miguel Ricart Tárrega destinado en el Centro Penitenciario de referencia

EXPONE:

ILMO. SR. Juez de Alzira he tomado la decisión de declarar voluntariamente los autores materiales de el caso Alcácer le redactara nombres y apellidos de los autores de este delito si he de declarar desearía que fuese en la misma prisión por seguridad.

Miguel Ricart: testigo de lo ocurrido y cooperé en la inhumación de los cadáveres.

Antonio Anglés: conductor de el vehículo, mantuvo relación sexual con una chica, agredió a las tres chicas y mató a dos.

El amigo de Antonio tuvo relación con una chica y se ayudaban mucho entre ellos. También abofeteaba a las chicas.

Mauricio Angles: tuvo relación con una chica, creo que la chica fue TOÑI. Mató a una.

La pistola era propiedad de Mauricio se la compro a un drogadicto hará dos años aproximadamente por dos gramos de heroína, a un tal LOSA de Catarroja.

Neusa Martins Diaz: Conocedora de el delito, por mediación de sus dos hijos, sacó los dos millones de pesetas para poder marcharse del país los autores del delito.

Estos son los verdaderos autores y culpables de esta causa.

Mauricio se pondrá en negativa realícenle las pruebas que a mi me hicieron y verán ustedes que digo la verdad.

Señoría si me llevan a Manzanares a declarar quiero que me lleven solo por favor.

Señoría quiero que me realicen unas pruebas para que vean que yo no participé ni en las muertes ni en las violaciones, ni rapté a nadie, porque si la ciencia está tan avanzada como dijo el señor Fiscal verán que no hay participación mía.

Señoría esta declaración es voluntaria después de mucho pensar y recapacitar he decidido decir la verdad y que se haga JUSTICIA y si he pecado que Dios me perdone sin mas que decirle: Dios guarde salud y larga vida a usted y los suyos.

Por todo ello

SOLICITA:

Le sea concedida dicha petición.

En Herrera de la Mancha, a 2 de Agosto de 1993.

Según Miguel Ricart, el motivo de esta nueva "confesión" no era vengarse de los Anglés, sino conseguir estar "cara a cara" con Mauricio Anglés.

Que dije que colaboré y ayudé en la inhumación de los niñas cavando una fosa...

Que dijo eso a raíz de que apareciera Mauricio Anglés por televisión y era la única forma que podía buscar un careo.

Que esta declaración la hice con el fin de estar cara a cara, con Mauricio ante la autoridad judicial para provocar un careo. Que estuve en la inhumación y ayudé a cavar la fosa, esto es una invención que hice.

Que es falso que presencié como mataron a una de las niñas.

Esta vez, el escrito enviado por Miguel Ricart al Juzgado de Alcira surtió efecto. Había que volverle a tomar declaración. Sin embargo, el juez Bort y el fiscal jefe Beltrán no le dieron mayor importancia a las nuevas "revelaciones". De hecho, ni siquiera consideraron necesario que la declaración de Ricart fuera en Alcira, ni que ellos tuvieran que estar presentes.

DECLARACIÓN

Nombre y apellidos: MIGUEL RICART TÁRREGA

D.N.I./Pasaporte: 72.638.150

Naturaleza: VALENCIA

Fecha de nacimiento: 12-9-1.969

Hijo de MIGUEL y ENCARNACION

Estado:

Profesión:

Domicilio: C/ ALICANTE, PATIO 11 - PUERTA 5 CATARROJA (VALENCIA)

En Manzanares, a 3 de Septiembre de 1.993.

Ante el Juez de Instrucción y de mi, el Secretario Judicial, comparece la persona arriba identificada a quien se le hace saber que en este Juzgado de Instrucción núm. 1 de manzanares, se tramita el presente procedimiento penal pudiendo estar implicado en el mismo el compareciente como imputado. Se le informa de su derecho a nombrar Abogado o en su caso le será nombrado de oficio por este Juzgado. Se le informa de que no está obligado a declarar en su contra, ni a contestar a todas las preguntas que se le formulen. Se le requiere para que designe domicilio...

Encontrándose presente el Letrado del turno de oficio D. Lucas Garcés Rincón manifiesta lo siguiente:

Que no trabajaba antes de los hechos ocurridos en la localidad de Alcácer. Que con anterioridad había trabajado de transportista y en la Opel, de mantenimiento. Que llevaba unos seis meses en situación de parado cuando ocurrieron los hechos.

Que según manifestó en su escrito de 2 de agosto quiere declarar voluntariamente sobre los hechos ocurridos en Alcácer, dando cuenta de cómo ocurrieron, de quiénes fueron los autores materiales de la muerte de las niñas y demás circunstancias relacionadas.

Que colaboró y ayudó a la inhumación de los cadáveres de las niñas, que cavaron una fosa el declarante, Antonio Anglés y Mauricio Anglés, en la noche del 13 de noviembre de 1,992, no recordando exactamente el punto donde se realizó.

Que no participó en la muerte de las niñas.

Que presenció como se mataba a una de las niñas, que como era de noche no puede precisar de quien se trataba. Que vio como Antonio Anglés tenía una pistola y vio como disparó sobre el cuerpo de la niña, viendo también como ésta caía al suelo, en ese momento no quiso ver más.

Que llevaron a las tres niñas, de noche sin precisar la hora, desde Alcácer hasta el lugar de los hechos, que las llevaron en un coche comprado por Antonio Anglés a nombre del declarante.

Que las niñas estaban en la carretera haciendo autostop y fueron recogidas por ellos, que en el coche iban Antonio y Mauricio Anglés, un chaval que no conocía de nada, y el declarante, que al chaval lo llamaban Nano. Que el dicente no había visto nunca a las niñas.

Que las chicas le dijeron que las llevasen a la discoteca, en la carretera general pasando Picassent. Que en lugar de trasladarlas a la discoteca las trasladó al lugar de los hechos. Que conducía Antonio Anglés.

Que una vez en el lugar, bajaron a las niñas del coche, el dicente indicó que pasaba de historias. Que los otros se las llevaron a unos cien metros de donde estaba el coche, que quedó estacionado en un camino forestal. Que entonces empezaron a pegarle a las chicas, puesto que les dijeron que las violarían por las buenas o las malas, que quien más pegaba era Antonio, a puñetazos.

Que después las tiraron al suelo y supone que las violaron.

Que no intentó separar ni disuadir a los otros, porque estaba asustado.

Que oyó como lloraban y pedían socorro las chicas.

Que después Antonio se cegó, volviéndose loco, y no hacía más que pegar a las chicas, después de haberlas forzado, que también Mauricio y el otro pegaban a las chicas, a base de golpes y patadas.

Que después Antonio cogió una pistola, que el mismo llevaba siempre consigo, disparando sobre una de las chicas, sin poder precisar contra quien.

Que no puede decir quien o quienes mataron a las otras muchachas por que no quiso mirar lo que ocurría. Pero se percató de la muerte de las tres niñas al oír los disparos.

Que después de muertas Antonio Anglés le dijo que le echase una mano para enterrarlas, que utilizaron un pico y una azada que llevaban en el coche, para hacer una fosa donde las metieron y las cubrieron de tierra.

Que después se marcharon a una casa donde vivía Antonio Anglés, situada en Alborache. Donde dejaron el pico y la azada u escondió el arma, la cual siempre solía esconderla detrás de la casa. Decidieron acostarse y el declarante no podía dormir, por todo lo pasado, y además Antonio le amenazaba diciendo que si se chivaba a la Guardia Civil le iba a matar, que los otros no le decían nada, si bien Mauricio le indicó a su hermano que le dejase tranquilo, que no hablaría.

Que el declarante conocía a los Anglés, a los 18 años, y en concreto a través de un hermano llamado Roberto. Que Antonio se dedicaba a vender droga.

Que Antonio puso el coche a nombre del declarante porque se conocían, yendo a discotecas juntos, y además por no tener un carnet de identidad legal, al estar en busca y captura por quebrantar condena.

Que Antonio Anglés estaba ya predispuesto, puesto que en otra ocasión cuando el declarante conducía en compañía de Antonio y Mauricio, ya quisieron hacerlo, que no pensaba que en realidad quisieran hacerlo, pues incluso hablaron de matarlas.

Que respecto a la participación del tal Nano, este se echó encima de una de las chicas.

Que la pistola era de Mauricio, que se la compró a un drogadicto, conocido por el Losa, conocido por la Guardia Civil de Catarroja.

Que cuando ocurrieron los hechos vivía en casa de Roberto Anglés, dándole comida y alojamiento, sin pagar nada.

Que después de ocurrir los hechos, el declarante hizo una vida casi normal, no dejando a Antonio ni el mismo acercarse a ninguna chica, tomando solo consumiciones y bailando, pues tenía remordimiento, por ser cobarde y no impedirlo.

Que su hermana le notó extraño después de los hechos.

Que al tal Nano, no volvió a verle, siguiendo relacionándose con los Anglés por no tener más remedio.

Que la madre de Antonio se llama Neusa Martins Díaz, y que tenía conocimiento de los hechos. Que le entregó a Antonio dos millones de pesetas para que se marchara a Brasil, que los obtuvo mediante un préstamo del Banco. Que dicha señora trabaja en una empresa de matarife.

Que hasta que se descubrió todo los hermanos Anglés le hablaron de marcharse del País, primero hasta Portugal y luego en barco hasta Brasil. Que le dijeron que tenía que acompañarle por cojones, negándose el declarante.

Que dejó de ver a los hermanos Anglés el día que le detuvo la Guardia Civil, en casa de la madre de Antonio. Que Mauricio se encontraba también en la casa, no deteniéndolo por ser este un crío, tiene 15 años, y sin embargo ya traficaba con droga.

Que cuando lo detuvo la Guardia Civil, en principio negó conocer los hechos, después declaró la verdad.

Que presenció la entrega del dinero por parte de la madre a su hijo Antonio.

Que vio Antonio Anglés dos horas antes de que llegara la Guardia Civil, yendo a la casa de Alborache, a un km. más o menos del pueblo, en una urbanización de chalets; que la casa era de un labrador de Turis, dueño de todos los alrededores de la casa. Que se la había dejado de forma gratuita, sin saber por que motivo, que simplemente Antonio le pidió permiso, estando presente el declarante. Que la Guardia Civil ya conoce la casa de referencia.

Que para agosto de este año Antonio Anglés tenía previsto marcharse a Portugal y luego a Brasil, por ser el mes que más movimiento hay mas trasiego de personas a aquel país, y el control es menor en la aduana, según piensa el declarante.

Que con respecto al chico que les acompañaba le fue presentado la noche de los hechos, que sabe que hablaba como un chico de la calle. Que supone que sería amigo de Antonio y Mauricio.

Que en los días transcurridos desde que ocurrieron los hechos hasta que fue detenido, observó que la madre de Antonio estaba nerviosa, aunque no habló con ella de lo ocurrido, ni lo comentó con nadie, aunque la hermana del dicente le notó algo extraño y le preguntó que le pasaba, contestándole éste que no le pasaba nada, que también le extrañó que no comiera apenas nada y que tuviera vómitos, cuando normalmente tiene buen apetito.

Quiere manifestar que con toda seguridad, Mauricio negará abiertamente su participación en los hechos que acaba de narrar, pero que declara que es la verdad y que quisiera que le practicasen en la persona de Mauricio las pruebas a las que ha sido sometido el dicente. Que piensa también que con toda seguridad Mauricio identificará al otro individuo, que tuvo una participación activa en los hechos delictivos.

Que insiste en que el se considera inocente, puesto que ni ha pegado, ni ha violado ni nada... Que a pregunta del Sr. sobre quien era la persona que conducía el coche manifiesta que Antonio.

Que insiste en que desearía en ser sometido a las pruebas que fueran necesarias para demostrar su no participación en los hechos que acaba de relatar.

Leída la presente declaración, la firma el declarante por estar de acuerdo con su contenido, en unión de las demás personas presentes en este acto, de lo que yo, el Secretario Judicial, doy fe.

Según la nueva versión, los autores habían sido cuatro: Antonio Anglés, Miguel Ricart, Mauricio Anglés y un desconocido apodado "El Nano".

martes, enero 26, 2010

ALCACER , MIGUEL RICART ---- LA ESPAÑA NEGRA


MIGUEL RICART


¿Quién era Miguel Ricart Tárrega, el hombre que se había "confesado" autor de los brutales asesinatos? ¿Cómo era y había sido su vida?

La respuesta se encuentra, en parte, en los tres reconocimientos psiquiátricos y psicológicos que le han sido realizados durante el tiempo que ha estado en prisión.

El primero de ellos lo practicaron los forenses de los Juzgados de Alcira, Francisco Ros Plaza y Manuel Fenollosa González, quiénes realizaron dos exámenes psiquiátricos a Miguel Ricart, uno el 31 de Enero de 1993, y el segundo el 2 de Marzo de 1993, curiosamente los mismos días que "El Rubio" fue llevado a los juzgados para declarar ante el juez.

Posteriormente, el último de los abogados que tuvo Ricart, el prestigioso letrado Manuel López Almansa, solicitó que se realizaran nuevos informes, esta vez por personas que tuvieran titulación oficial en psiquiatría y psicología.

El informe psiquiátrico fue realizado por D. José María Vázquez Mazón, Médico especialista en Neurología y Psiquiatría, ex Jefe Clínico del Servicio de Neurología y Psiquiatría del Hospital General de valencia, y D. Tomás de Vicente Muñoz, Médico especialista en Psiquiatría, mediante entrevistas mantenidas los días 2 y 8 de mayo de 1997 en el establecimiento penitenciario de Picassent con el preso Miguel Ricart Tárrega.

Por otra parte, el informe psicológico lo practicaron las psicólogas María Angeles Martínez Esteban y María Dolores Ferrando Moncholí, quiénes mantuvieron entrevistas individuales con Miguel Ricart Tárrega los días 25, 28 y 30 de abril de 1997.

De estos tres informes, se puede deducir lo siguiente respecto a la vida y personalidad de Miguel Ricart:

"El informado respondió en todo momento de una manera adecuada, correcta y coherente a las distintas cuestiones que se le fueron planteando a lo largo de las entrevistas. Su actitud es de tranquilidad, con ausencia de ansiedad, temblores, tics, u otras expresiones somáticas de angustia. No se constataron alteraciones emocionales significativas a lo largo de las entrevistas, en las que mantuvo un buen tono desde el punto de vista físico y una notable estabilidad psicológica.

ANTECEDENTES FAMILIARES

PADRE: Miguel de unos 60 años. De profesión ebanista, jubilado en la actualidad por invalidez. "Tiene desgaste de cadera y úlcera de estómago". En múltiples ocasiones, "estaba borracho".

MADRE: Murió cuando él tenía alrededor de 4 años de "un ataque epiléptico". Concretamente, falleció el 6 de marzo de 1975 a la edad de 30 años. Conserva una buena imagen de ella, a la que definió como "una mujer buena y cariñosa".

HERMANOS: Un hermano mayor fallecido a los 45 días de nacer sin conocer la causa. Una hermana menor que él, de nombre Encarnación, con dos niñas pequeñas, separada actualmente y sin trabajo conocido. Afirma haber mantenido buenas relaciones con ella.

Respecto a las relaciones con su padre manifestó que se fueron deteriorando a causa de los castigos físicos a los que le sometía desde pequeño, así como por el rechazo afectivo que siempre le demostró, por lo que optó por salir del hogar familiar cuando contaba 18 años con e consentimiento de su padre.

Ningún miembro de su familia ha estado en tratamiento psiquiátrico según relata. No obstante, no han sido infrecuentes en este entorno las situaciones de "nerviosismo", tensión e incluso, en ocasiones, agresividad. La valoración que realiza el explorado de su espacio socio-familiar es, en general, de un predominio de situaciones problemáticas y relaciones interpersonales crispadas. Según expresa ha tenido importantes dificultades para establecer relaciones de tipo afectivo, constituyendo su entorno socio-familiar un círculo en el que él se sentía poco integrado.

ANTECEDENTES PERSONALES

Refiere el informado que su embarazo se desarrolló con normalidad y el parto se desencadenó en un medio hospitalario. Con posterioridad, ya en su domicilio, padeció una patología de los restos del muñón del cordón umbilical. Sus padres recurrieron a una curandera para resolver el problema.

Padeció las enfermedades comunes de la infancia. El desarrollo y maduración durante su etapa infantil tuvo un curso normal, sin incidencias reseñables.

Su primer periodo de escolarización se desarrolló en un parvulario. Una vez que la madre falleció, el padre gestionó el ingreso del informado en el Colegio de niños huérfanos de San Juan Bautista, institución en la que permaneció hasta la edad de trece años. Allí coincide con su hermana cuando el lleva 2 o 3 años de internado. Conserva el recuerdo de un compañero al que considera amigo, llamado Salva.

No refiere el explorado incidentes reseñables de esta época de su vida; para él fue una buena etapa en la que mantenía relaciones satisfactorias tanto con sus compañeros, como con las religiosas que se encargaban de la enseñanza. Se define como buen estudiante.

Al acabar 5º de EGB, en el referido Colegio religioso, consiguió una beca para estudiar en la Universidad Laboral de Cheste en régimen de internado. En un principio la asimilación de las condiciones del nuevo ambiente fue normal, si bien progresivamente se produce un deterioro de su comportamiento que se manifiesta en un distanciamiento del padre, a quien paulatinamente deja de visitar los fines de semana. Por lo que se refiere al seguimiento de las normas internas del Centro, se va produciendo una progresiva relajación en su cumplimiento, hecho que da lugar a que, por parte del director del Centro, se le aperciba, en repetidas ocasiones, sobre la necesidad de un cambio de actitud y comportamiento. Durante este periodo el Director del Centro suele imponerle castigos y le manifiesta la conveniencia de abandonar ciertas "malas compañías" que solía frecuentar el informado.

No obstante, al parecer, siguieron siendo anómalos su comportamiento y su aprovechamiento académico, hechos que condujeron a la decisión, por parte de las Autoridades del Centro, de sancionarle con la pérdida de los derechos de la beca y con expulsión del Centro, lo que se produjo cuando el curso se encontraba en su mitad.

Al perder los derechos de la beca volvió a Catarroja. Se incorporó al Instituto de la población, donde su comportamiento siguió siendo desordenado. Refiere el informado que por parte de los profesores era calificado como un muchacho "revoltoso" y que realizaba frecuentes escapadas del Colegio ("novillos"). En este periodo la situación con respecto a su familia es fría y distante, con una rotunda oposición a la figura paterna, con quien tuvo frecuentes enfrentamientos verbales e incluso físicos, sin embargo, la relación es considerablemente mejor con su hermana.

A los 15 años escapó durante una noche del domicilio paterno. Acudió al patio de la casa de un amigo, quien le dio un bocadillo para cenar. Esa noche durmió en el patio y recuerda que pasó mucho frío; al día siguiente regresó a casa. El informado explica este comportamiento por las continuas broncas que recibía de su padre.

A los 16 años abandona los estudios y se pone a trabajar en tareas agrícolas, sobre todo de recolección de frutas y hortalizas. Durante un verano trabaja de barrendero en Catarroja. El dinero que gana lo entrega en casa y su padre le asigna una pequeña cantidad para sus gastos. En el periodo que transcurre durante los 16 y los 17 años comparte las tareas domésticas con su padre, quien se encuentra sin trabajo. El padre se ocupa de las labores del hogar de Lunes a Viernes y él las realiza los fines de semana.

Con la asignación económica que le proporciona su padre, visitando "discotecas" de su entorno, inicia el contacto con el consumo de determinados tóxicos, fundamentalmente Hachis, Alcohol, y ocasionalmente Cocaína y Rohipnol. De las referidas sustancias refiere el informado que ha sido consumidor esporádico, no habitual.

A los 18 años se va a vivir con su novia, y dos hermanas de aquella que comparten la vivienda. En un principio mantiene en este nuevo círculo una situación análoga a la que mantenía con su padre. El informado entregaba su sueldo a su compañera, la cual le asignaba una cantidad para sus gastos. Debe hacerse notar que el Ayuntamiento asignaba una pensión a su compañera y hermanas. Progresivamente el explorado va disminuyendo su actividad laboral, entrando en conflicto con las hermanas de su compañera, dado que éstas no estaban dispuestas a costear su manutención. El informado justificaba sus menores ingresos por la carencia de trabajos eventuales en una época de crisis económica.

A los 20 años se enrola en la Legión como Voluntario especial, ya que fue excedente de cupo, y manifiesta que realizó este tipo de alistamiento al quedarse sin trabajo y sentirse atraído por la "manera especial de entender la vida" de este cuerpo militar. El periodo previo al alistamiento coincide con una situación de crispación con su compañera quién le reclama un mayor aporte económico.

El destino que le corresponde es Málaga donde permanece durante 18 meses. El explorado manifiesta que durante ese periodo consumió con regularidad y de forma importante Hachis y Alcohol. Cobraba 60.000 pesetas al mes, de las cuales mandaba la mitad a su compañera y él se quedaba con la otra mitad "para sus gastos". Refiere el informado que durante su permanencia en filas no se produjo ningún incidente reseñable. Durante este periodo su compañera queda embarazada y posteriormente da a luz a la hija de ambos. En este momento el explorado nos dice que su hija es lo más importante de su vida.

Cuando acabó el Servicio Militar, volvió a Catarroja y se puso a trabajar, en tareas de mantenimiento, en un concesionario de automóviles de la casa Opel. Este tipo de trabajo es valorado como de "chollo", ya que prácticamente no hacía nada y ganaba bastante dinero. Se sentía muy complacido de llevar un mono de mecánico que cuando se lo quitaba no mostraba apenas manchas de grasa. No duró en el trabajo más que 6 meses circunstancia motivada, según el informado, por la animadversión que hacia él sentía el encargado.

En este periodo laboral sus ingresos se incrementaron notablemente, hecho que le permitió entrar en contacto, de modo más intenso con las drogas, consumiendo fundamentalmente Cocaína.

Estuvo unos meses en el paro cobrando la correspondiente prestación, acabada la cual comenzó a trabajar durante 2-3 meses en la fábrica de hielo de "MercaValencia". Este trabajo le resultaba excesivamente duro y consideraba que no estaba bien remunerado. Siguiendo un proceder habitual del informado, abandona la referida ocupación, deseando orientar su vida hacia "nuevos horizontes".

Volvió, de esta manera, a reactivarse la situación conflictiva con su compañera y hermanas, que se manifestó antes de alistarse a la Legión y, además, con idénticos argumentos. La compañera del informado le requería unos ingresos económicos suficientes y se producían enfrentamientos derivados de los múltiples problemas de convivencia. Esta problemática no es resuelta en los términos deseables para el informado quién manifiesta enfáticamente que "los pantalones los llevan ellas".

Es en esta época cuando se separa de su pareja y se va a vivir a la casa de Antonio Anglés quién, según manifiesta, era su habitual proveedor de droga y conocido con anterioridad al alistamiento del informado en la Legión. La relación con esta familia es más intensa con un hermano de Antonio Anglés, Roberto, que es de la misma edad que el explorado. Esta relación se fundamenta en el consumo común de drogas y en la colaboración en la comisión de algunos delitos. En este nuevo ambiente el modo habitual de vida se mueve en el círculo de la delincuencia, llegando a participar junto a ellos, según explica el informado, en "diversos atracos". En este periodo se produce su primer ingreso en la cárcel de Valencia. (Concretamente el 19 de agosto de 1992 por el robo de un coche y fue puesto en libertad al día siguiente).

RELACIONES DE PAREJA

Manifestó haber mantenido varias relaciones con chicas de edades similares a la suya, siendo la más estable la que mantuvo con la madre de su hija, llegando a convivir con ella. Además expresó su pesar por no poder ver a su hija, manifestando una fuerte vinculación afectiva con ella y afirmando que "la quería más que a sí mismo".

COMPORTAMIENTO SEXUAL

Afirma haber tenido su primera relación sexual a los 18 años con la pareja con la que mantenía relaciones en ese momento. Presentando desde entonces una conducta sexual normalizada. Posteriormente afirmó tener frecuentes encuentros sexuales, teniendo gran facilidad para tener contactos con las mujeres, siendo éstas las que le buscaban.

Expresó que no acudía nunca a prostíbulos, ni utilizaba preservativos. Negó haber mantenido relaciones homosexuales y rechazó las conductas de tipo sádico.

Tiene fantasías eróticas con dos mujeres simultáneamente, siendo él el objeto sexual.

NARRACIÓN DE LOS HECHOS OCURRIDOS

En este punto, los informes emitidos mantienen unas conclusiones absolutamente diferentes.

Según los forenses de Alcira:

"En relación con los hechos en estudio refiere que estuvo implicado y era en todo momento consciente de lo que ocurría. Conservó en todo momento una correcta percepción del conjunto de circunstancias en relación con lo sucedido; personas que se vieron implicadas, secuencia temporal de los hechos y lugares donde ocurrieron.

Ese día en concreto, manifiesta que tomó un "cubalibre" a media tarde horas antes de recoger a las niñas. Sin embargo, el informado negó, reiterádamente, el consumo de drogas de abuso el día de los hechos. Hace mención a que su voluntad se encontraba condicionada fuertemente por el temor. Antonio Anglés, le impedía con sus amenazas actuar de otro modo. Si bien explica su participación en los hechos diciendo que se encontró arrastrado por una corriente "en la que te dejas llevar y no sabes realmente como salir".

Manifestó a estos informantes de una manera solemne que llegó a temer, caso de no obedecer al aludido Antonio Anglés, por su vida. Expresa su repudio al tipo de actos realizado, manifestando que nunca los hubiera realizado por propia iniciativa. Insiste en que colaboró con Antonio Anglés porque éste "amenazó con matarle".

Preguntado por su reacción y valoración ante hechos análogos a los sucedidos que hubieran tenido como víctimas a su madre, hermana o hija, dice que se volvería loco.

Sin embargo, y a pesar de todas las manifestaciones, llama la atención el mínimo impacto afectivo que la representación mental de estas cuestiones suponían en el informado. No se apreciaron alteraciones de la mímica ni correlato expresivo significativo, ante la alusión a conductas reprobables análogas a las que son objeto de estudio, por el contrario, su actitud es de cierto distanciamiento llegando incluso a sonreír.

El conjunto de su discurso se caracteriza por la estructuración y coherencia, acusada capacidad de justificación de su conducta y encubrimiento de las motivaciones, y frecuente recurso de trasladar a otros las responsabilidades de sus actos".

Sin embargo, según las psicólogas de la Audiencia:

"Negó su participación activa o pasiva en los hechos. Asimismo dijo no conocer a las menores, justificando sus declaraciones autoinculpatorias por estar sometido a grandes presiones.

Argumentó que a raíz del atraco cometido por Antonio, Mauricio y él mismo en una entidad bancaria de Buñol el día 5 de noviembre de 1992, se reparten el botín, por lo que él decide marcharse a casa de su amigo Antón hasta el 15 o 16 de noviembre. A partir de esa fecha vuelve a casa de la familia Anglés, tras haber agotado el dinero.

En cuanto a los hechos afirmó "que en ningún caso le hubiera hecho caso a una orden así, ni hubiera podido tener estómago" (refiriéndose a Antonio Anglés)".

ENTREVISTA DIRECTA

Las conclusiones de este apartado corresponden únicamente al informe elaborado por los dos médicos psiquiatras, según los cuáles:

"Aparece como una persona que mantiene relaciones sociales no muy duraderas, con actitud hacia la búsqueda de empleo poco persistente, considerándose amigo de sus amigos y generoso con ellos. No dudaba en invitarles si tenía dinero y más si lo había conseguido fácilmente.

El consumo de drogas se agudiza cuando tiene dinero para comprarla, eludiendo cualquier responsabilidad derivadas de su consumo y no valorando el gasto para la situación económica que tenía.

Acepta la norma social en términos generales. Piensa que está en la sociedad y tiene que adaptarse a ella. No encuentra justificado el robar, pero no se arrepiente del robo en sí, ya que necesitaba el dinero para vivir.

Su actitud ante el trabajo es contradictoria ya que ante la falta del mismo no se muestra inquieto por no tener un empleo estable y duradero, y, por otra, piensa que es un trabajador tenaz y perseverante.

Le gusta tomar sus propias decisiones y no se asusta ante las dificultades que puedan surgir.

Si lo necesita pide ayuda aunque sea para comer y vivir.

Se considera una persona activa y un pensador incansable.

Las relaciones con el padre las califica de normales. En algunos momentos reconoce discusiones con él, que mostraba un comportamiento violento con el recluso, sobre todo a partir de los 16 años. Recibía algunos golpes sin motivo aparente; lo justifica porque a su hermana nada se le recriminaba. Esta situación le lleva a abandonar el hogar paterno. Desde que está en prisión no se han visto.

Con su hermana las relaciones las califica como buenas, sobre todo en la etapa que coincidieron en el colegio. A ésta no la ve desde hace años y manifiesta sentirse abandonado por la familia.

Quiere mucho a su hija pero no le transmite con regularidad su afectividad. No la ha vuelto a ver, como tampoco a su compañera. Por otra parte no se compromete en las necesidades económicas que ésta pueda tener, aunque él si satisface sus propias necesidades, si tiene dinero, no pudiendo preveer el futuro (gastó importantes sumas de dinero en un breve espacio de tiempo)".

EXPLORACIÓN DE LAS FUNCIONES PSÍQUICAS

El informado se mostró en todo momento consciente y orientado, así como con una adecuada capacidad de comprensión y expresión. No se apreciaron alteraciones de la memoria y su lenguaje fue, en todo momento, fluido, coherente, organizado y correcto en su forma. Su nivel de inteligencia puede considerarse normal, para su contexto socio-cultural y grado de escolarización. La capacidad de raciocinio, juicio y abstracción entraban, asimismo, en parámetros normales. No se apreciaron alteraciones emocionales significativas, así como tampoco anomalías cuantitativas o cualitativas del pensamiento ni patología de la percepción.

CONSIDERACIONES MÉDICO-LEGALES

No se constataron en el informado trastornos mentales que pudieran condicionar una merma en su capacidad de conocer y obrar; y ello, tanto en un sentido general, como en relación con los hechos en estudio. Del estudio detallado de sus datos biográficos, se constata la existencia de un periodo a partir del cual su conducta se deteriora. Esta época coincide, aproximadamente, con la última etapa de su estancia en la Universidad Laboral de Cheste (doce-trece años de edad) y su vuelta a Catarroja con la incorporación al Instituto de la localidad. Anteriormente a esta época no existía conflictividad significativa. Esta cronología hablaría a favor, según parecer de los informantes, de una mayor influencia en la conducta de determinantes de tipo exógeno, en relación con un tipo de amistades que, en el contexto de los datos biográficos del explorado, se consideran como poco convenientes y con conductas desviadas socialmente.

Se apreciaron en el informado unas notas caracteriológicas peculiares que se revelan por comportamientos egocéntricos y poco responsables. Por ejemplo, en relación a su familia. Cuando vuelve de la Legión, ante la disyuntiva de responsabilizarse de su situación familiar u optar por alternativas de menor esfuerzo y gratificaciones inmediatas, elige esta segunda opción. Abandona definitivamente a su mujer e hija.

Finalmente, cada uno de los tres informes realizado sacaba sus propias conclusiones:

SEGÚN LOS FORENSES DE LOS JUZGADOS DE ALCIRA:

CONCLUSIONES MÉDICO-LEGALES

PRIMERA.- No existen en MIGUEL RICART TÁRREGA signos o síntomas reveladores de enfermedad mental.

SEGUNDA.- No se aprecian en MIGUEL RICART TÁRREGA alteraciones intelectivas y volitivas significativas que pudieran mermar su capacidad de conocer y obrar, con respecto a los hechos objeto de estudio en el presente informe.

En Alzira, a veintiocho de junio de mil novecientos noventa y tres.

SEGÚN LAS PSICÓLOGAS:

CONSIDERACIONES

De lo expuesto en este informe, podemos deducir que el reconocido carece de un trastorno mental de tipo psicótico.

Su comportamiento se caracteriza por el engaño y la manipulación. Con tendencia a ser impulsivo e irresponsable, no valora su conducta aunque sea de riesgo para los demás o para sí mismo. Suele ser engreído y autosuficiente.

La vivencia de la carencia afectiva paterna, así como las posterior relación con un grupo de amigos de características antisociales puede haberle facilitado la aparición de su comportamiento antisocial.

CONCLUSIONES

De lo expuesto en este informe se deduce que el reconocido Miguel Ricart Tárrega en el momento de la evaluación:

1.- Se ha encontrado orientado en espacio y tiempo. Su inteligencia y voluntad están dentro de la normalidad.

No se han encontrado rasgos que hagan pensar la posibilidad de una psicopatología.

Presenta algunos rasgos antisociales de la personalidad.

2.- Reconoce haber mentido en la mayoría de las declaraciones, siendo un rasgo muy desarrollado de su personalidad debido al tipo de vida que ha llevado.

3.- En ningún momento verbalizó, ni mostró ningún signo que evidenciara temor en las actuales circunstancias, más bien su estado de ánimo en general es de confianza en la Justicia, según manifestó, por la ausencia de pruebas contra su persona, lo que le hace ser optimista con su posible salida de prisión.

Valencia, 9 de mayo de 1997.

SEGÚN LOS MÉDICOS PSIQUIATRAS:

CONCLUSIONES

Primera: PERSONALIDAD.- Su personalidad no le ha impedido un funcionamiento social normal en determinados momentos de su vida. En otros la alteración es significativa. Para la APA (Asociación de Psiquiatría Americana) y la OMS (Organización Mundial de la Salud) sus rasgos de personalidad no permiten establecer un diagnóstico psiquiátrico de trastorno de personalidad.

Segundo: ESTADO DE SALUD MENTAL.- En el momento actual se encuentra dentro de la NORMALIDAD.

Tercero: GRADO DE VERACIDAD.- La conducta, comportamiento y coherencia del relato del recluso en el momento de la entrevista son congruentes para una entrevista clínica psiquiátrica.

Cuarto: SITUACIÓN DE TEMOR.- Está preocupado porque los comentarios que pueda hacer sean tergiversados por los funcionarios.

En Valencia, a nueve de mayo de 1997.-


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