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martes, enero 26, 2010

ALCACER , CRIMINALISTICA ---- LA ESPAÑA NEGRA

CRIMINALISTICA


Además del Instituto nacional de Toxicología, hubo otra institución que participó en la investigación pericial. Se trataba del Centro de Investigación y Criminalística de la Guardia Civil.

El primero de sus Informes lo remitió al Juzgado el 17 de febrero de 1993.

INFORME: 198/93

I.- MUESTRA ESTUDIADA

Sustancia color rojizo de la caseta refugio, etiquetada con número 19-B. (Se trataba de las raspaduras de la mancha encontrada en la pared de la planta baja de "La Romana")

II.- CUESTIONES PLANTEADAS

Naturaleza y contenido de las raspaduras de la muestra 19-B. Si la sustancia rojiza pudiera tratarse de sangre humana.

III.- RESPUESTA A LA CUESTIÓN

Se disuelve la totalidad de las raspaduras de la muestra 19-B en P.B.S., y sobre una alícuota del macerado resultante con restos sólidos blancos y oscuros, aplicamos un reactivo orientador para sangre (Adler). El resultado es fuerte y claramente positivo.

Paramos aquí el estudio para no agotar la sustancia problema, ya que este Laboratorio podría llegarse -a lo sumo- hasta grupo sanguíneo (sistema ABH). Se envía la muestra restante al Departamento de Madrid del Instituto Nacional de Toxicología, para analizar mediante técnicas de mayor poder discriminatorio y posterior cotejo con otras muestras biológicas allí obrantes, relacionadas con este mismo caso.

V.- CONCLUSIONES

A la vista de todo lo anteriormente expuesto, puede concluirse este trabajo en los términos siguientes:

- La muestra 19-B contiene muy probablemente sangre.

Inexplicablemente, "alguien" había decidido que las "raspaduras" fueran enviadas al Laboratorio de la Guardia Civil, en lugar de ser remitidas -como hubiera sido lógico- al Instituto Nacional de Toxicología. Con esto lo único que se consiguió es que cuando las muestras llegaron a Toxicología, ya no pudieron ser aprovechadas.

El segundo de los Informes realizado por el Centro de Investigación y Criminalísitica de la Guardia Civil, era de balística y llevaba fecha de 12 de marzo de 1993.

INFORME: 302/93

ELEMENTOS REMITIDOS.-

- En el escrito 110 de 4 de febrero de 1993

* UN PROYECTIL extraído a Antonia GÓMEZ RODRÍGUEZ (etiquetado con el número 1).

* UN PROYECTIL hallado entre las manos de Desirée HERNÁNDEZ (etiquetado con el número 2).

* UN CARTUCHO (sin percutir) marca GECO calibre 9 mm. corto, hallado en la fosa en la que se hallaban enterradas las tres niñas.

- Posteriormente, en escrito 125 de 10 de febrero de 1993 del Capitán de Policía Judicial de la 311ª Comandancia (Valencia) se remiten:

* DOS CARTUCHOS (sin percutir) que formaban parte de la pistola marca LLAMA calibre 9 mm. corto número 14.136, sustraída del domicilio de un miembro del Cuerpo Nacional de Policía.

CUESTIONES PLANTEADAS.-

* Intentar establecer una relación de identidad entre los dos proyectiles remitidos.

* Comparar los dos "cartuchos" remitidos en escrito nº 125 con el hallado en el lugar en que fueron descubiertos los tres cadáveres.

* Cotejar dichos elementos con antecedentes delictivos.

II.- RESOLUCIÓN.-

2.1.- Estudio de los proyectiles.-

- Características generales.

Las características generales de los dos proyectiles remitido para análisis que para estudio denominaremos problemas P-1 y P-2 (fotografías 1 y 2) son semejantes a las de los proyectiles que monta la cartuchería 8,81 x 17 conocida comúnmente como 9 mm. corto.

- Características específicas.

La superficie de dichos proyectiles está rayada por SEIS campos y estrías, con sentido de giro helicoidal hacia la derecha, cuya angulación y dimensiones, son semejantes a las del ánima del cañón de algunas de las pistolas de las cuales se tiene información técnica en este Centro, de entre las que cabría destacar -de las de fabricación nacional- algunos modelos de la marca LLAMA y STAR.

2.2.- Estudio de los cartuchos.

Los tres cartuchos peritados (el recogido en el lugar de los hechos -fotografía número 3- y los dos remitidos en oficio posterior -fotografía nº 4-) pertenecen a munición del calibre 9 mm. corto.

Todos montan proyectil blindado, de cuproniquel, tipo ojival romo.

El culote de los mismos está troquelado:

* El hallado en la fosa donde se encontraron los cuerpos sin vida de las tres niñas, "cuádruple a 90º" con las siglas GECO, a las 12; a las 6 aparace el calibre, "9 mm. k" y en los espacios intermedios, dos figuras códigos de fabricación.

* Los dos cartuchos remitidos posteriormente para estudio están marcados "doble a 180º" con las iniciales de la firma fabricante GECO y el calibre 9 m/mk.

Es cartuchería fabricada en Alemania por Gustav Genschow & Company, Durlach.

2.3.- Cotejo de casquillos y proyectiles.

- Generalidades.

La identificación de un arma a través de los casquillos y proyectiles por ella disparados, está fundamentada en las lesiones que durante la acción de disparo, originan en el culote de los casquillos los mecanismos de percusión, extracción, expulsión y cabeza de cierre y el labrado interior del cañón en la superficie de los proyectiles. Del estudio de dichas lesiones se establecen dos clases de señales, unas que denominamos "familiares" mediante las cuales se identifica el tipo de arma que ha podido intervenir y otras de carácter particular y cuyas señales, "específicas" de cada arma, nos permiten establecer cuando dos o más casquillos o proyectiles han sido disparados o no por una misma arma en base a la similitud o disparidad de las características observadas, pudiendo por consiguiente establecer, si existe, una biunívoca relación de identidad entre los mismos o con antecedentes de hechos delictivos anteriores, siempre que el uso repetido y prolongado del arma, o manipulaciones efectuadas directamente sobre los citados mecanismos, no haya alterado sustancialmente la configuración microscópica de los mismos.

- Consideraciones.

Vemos pues que, generalmente, un cotejo identificativo se lleva a cabo bien entre cartuchos percutidos o entre proyectiles disparados.

En el caso de cartuchos sin percutir (como en el caso planteado), se podría establecer una relación de identidad cuando dichos cartuchos hubiesen sido introducidos en recámara y consiguientemente extraídos de la misma, si en la superficie lateral de los mismos se hubiesen originado señales suficientes en cantidad y calidad, producidas por los "labios" del cargador o por las irregularidades de la boca de carga al ser introducidos en la recámara; también en menor medida, pueden aparecer, en sus culotes señales de extracción e incluso de expulsión, si la maniobra de extraer el cartucho de la recámara (impulsar manualmente el cierre hacia atrás) fuese efectuada con la suficiente "violencia" como para dejar impresas las señales de dichos mecanismos.

- Ejecución.

Efectuado el estudio de muestras recibidas, en el microscopio de comparación, con material fotográfico especial incorporado se llegó al siguiente resultado:

- No se pudo establecer ninguna relación de identidad entre los dos proyectiles "problema" peritados (el extraído del cráneo de la niña Antonia GÓMEZ y el hallado entre las manos de Desirée HERNÁNDEZ) y los "dubitados" que procedentes de hechos delictivos anteriores, han sido estudiados hasta el momento en este Centro.

- No existen lesiones en la superficie de los dos cartuchos remitidos (de un miembro del Cuerpo Nacional de Policía), que permitan llevar a cabo un estudio comparativo, con el cartucho "problema" recogido en la fosa donde se encontraban los cadáveres de las tres niñas.

- Los dos proyectiles "problema" estudiados, fueron disparados a través del ánima de un mismo cañón.

En las fotografías números 5, 6, 7, 8 y 9, puede constatarse la igualdad y continuidad de las lesiones cotejadas, en distintas zonas homólogas de ambos proyectiles comparados.

III.- CONCLUSIÓN.-

A la vista de todo lo anteriormente expuesto, puede finalizarse el presente informe en los términos siguientes:

- No se pudo establecer ninguna relación de identidad entre los dos proyectiles "problema" peritados (el extraído del cráneo de la niña Antonia GÓMEZ y el hallado entre las manos de Desirée HERNÁNDEZ) y los "dubitados" que procedentes de hechos delictivos anteriores, han sido estudiados hasta el momento en este Centro.

- En la superficie de los dos cartuchos remitidos (facilitados por un miembro del Cuerpo Nacional de Policía), no existen lesiones de carácter identificativo que permitan llevar a cabo un estudio comparativo, con el cartucho "problema" recogido en la fosa donde se encontraban los cadáveres de las tres niñas.

- Los dos proyectiles "problema" estudiados, fueron disparados a través del ánima de un mismo cañón, cuyas características técnicas son semejantes a las de los que montan gran número de armas, destacando entre las de fabricación nacional, algunos modelos de la marca LLAMA o STAR.

El trabajo de los expertos en balística de la Guardia Civil había sido excelente y había demostrado que el proyectil hallado en el cráneo de Toñi y el encontrado posteriormente en el sudario de Desirée, habían sido disparados por el mismo arma.

Sin embargo, no se podía saber si el cartucho encontrado enterrado en la fosa había salido del mismo arma, ni se podía comparar con los facilitados por un policía nacional al que habían robado su pistola.

El siguiente Informe realizado por los especialistas de la Benemérita, tenía fecha de 22 de abril de 1993 y era un estudio realizado sobre los guantes de colmenero, el hallado supuestamente en el interior de la fosa (supuestamente porque el juez no lo vio ni lo reseñó) y los encontrados en la caseta de Alborache.

INFORME: 453/93

I.- MATERIAL QUE SE REMITE

Dos guantes de apicultor, que a continuación reseñamos:

- UN GUANTE, hallado en la fosa, y etiquetado como muestra número 27.

- UN GUANTE, hallado en las inmediaciones del refugio de los presuntos autores, etiquetado como muestra 1-A.

Además nos remiten DOS guantes de apicultor, que no se encuentran reseñados en el escrito de petición, que encabeza el presente informe, hallados en la caseta de Alborache, etiquetados como muestras 2-A y 3-A.

II.- CUESTIONES QUE SE PLANTEAN

Si el guante etiquetado como muestra número 27, tiene la misma procedencia, y es la pareja, del etiquetado como 1-A.

III.- INTRODUCCIÓN

Al objeto de hacer comprensible las posibles deducciones a que se puede llegar en el estudio y comparación de los guantes remitidos, vamos hacer una descripción hipotética del proceso de fabricación de esta prenda de trabajo:

1º.- Partiendo de un mismo bloque de material, se cortan con el patrón correspondiente las distintas piezas de cada talla que se quiera confeccionar.

2º.- Se procede a unir las distintas piezas por medio de máquinas de coser. N este caso, y dado que las costuras no guardan una total simetría en sus pespuntes, así como en sus remates en punts concretos en cada uno de los guantes, deducimos que no existe una operación individualizada, sino que posiblemente intervienen diversas máquinas y diversas operadoras.

3º.- Debido a lo expuesto anteriormente, cabe incluso la posibilidad de que no se confeccionen en un mismo taller, sino que se den a realizar dichos trabajos a distintos talleres o en distintos puestos de trabajo, lo que explicaría que un momento determinado, conservando la misma idea de confección, pudieran emplearse hilos de distinto color, debido a la falta de uno de ellos en una parte del proceso de fabricación.

De todo ello deducimos, que los guantes no se confeccionan por parejas, sino que a cada persona se le puede mandar hacer un número de guantes correspondientes a una mano, aunque además se le pueda encomendar el mismo número de guantes de la mano contraria.

4º.- Como cualquier prenda textil, los guantes se confeccionan uniendo sus piezas por el revés.

IV.- RESOLUCIÓN

Para resolver las cuestiones que se nos plantean vamos a considerar en el presente informe los siguientes puntos:

1.- Estado de uso.

Tras un estudio superficial, en el guante nº 27 se aprecia la tierra adherida a su piel como consecuencia de haber permanecido enterrado durante algún tiempo. En el guante nº 27 y en el 1-A aparecen unas manchas de pintura, que han sido estudiadas por el Departamento de Análisis de este Centro. Por otra parte no se aprecian marcas o señales específicas del trabajo al cual han podido estar sometidos, debido posiblemente a su poco uso, presentando un buen estado de conservación, a excepción de lo antes dicho para el guante nº 27.

2.- Mano a que pertenecen.

Por la forma correcta en que pueden ser introducidos en ambas manos, los guantes número 27 y 1-A, corresponden a la mano izquierda y derecha, respectivamente.

3.- Estructura de los guantes: material e hilos empleados en su confección y número de piezas de las que constan.

Para la confección de los guantes objeto de estudio, se ha empleado en ambos un material muy similar, y posiblemente procedente de las mismas piezas. Presentan por el exterior la piel curtida y por el interior un forro, de distinta coloración en una de sus partes, pegado a la piel, formando ambos (piel y forro) una sola pieza. Cada guante se compone de cinco piezas, que se han obtenido a partir de un patrón.

El género del que están compuesto por su parte interna es de semejante composición y distinta coloración en una de sus piezas, sin embargo los hilos empleados para la unión de las piezas es de diferente color. Sus costuras no guardan una simetría en sus pespuntes y remates, lo que nos induce a pensar que su cosido ha sido posiblemente realizado en operaciones distintas.

4.- Relación entre ellos, a efectos de formar pareja.

Los guantes número 27 y 1-A, por el material empleado en su confección, así como por el número de piezas que los componen y las medidas de éstas, muy similares, podemos decir que son de una misma talla, y por el hecho de corresponder cada uno a una mano distinta, izquierda y derecha, respectivamente, son susceptibles de formar pareja.

V.- RESUMEN

A la vista de todo cuanto anteriormente se h expuesto, se concluye el presente trabajo en los siguientes términos:

- Los guantes número 27 y 1-A, por el material empleado en su confección, patrón y manufactura, han podido ser confeccionados en una misma empresa, y por sus similares medidas y al pertenecer uno a la mano izquierda y otro a la derecha, respectivamente, son susceptibles de formar pareja.

- Igualmente, los guantes 2-A y 3-A, por sus materiales, patrón y manufactura, han podido ser realizados por una misma empresa, y por sus similares medidas y pertenecer cada uno a una mano distinta, son susceptibles de formar pareja.

- Tanto los guantes número 27 y 1-A, como el 2-A y 3-A, por sus características anteriormente citadas han podido ser confeccionadas por una misma empresa, pero correspondiendo a tallas diferentes, por ser estos dos últimos de dimensiones mayores que los guantes problema.

Cuatro días después, el Centro de Investigación y Criminalística facilitaba al juez de Alcira un nuevo Informe, esta vez sobre varias cuestiones.

INFORME: 198/93 bis

I.- MUESTRAS RECIBIDAS

- Un pico etiquetado como muestra "6-A", hallado en un refugio utilizado por los presuntos autores (la caseta de Alborache).

- Tierra de la fosa donde se encontraron los cadáveres, etiquetada como muestra "2-F".

- Tierra de la fosa donde se encontraron los cadáveres, etiquetada como muestra "15-F".

- Bolsa conteniendo restos vegetales, y una cantidad muy escasa de tierra, rotulada como muestra número "22", procedente de los bajos del Opel Corsa, V-7757-BJ.

- Trozo de metal interior fosa, etiquetado 13-F.

- Un guante de apicultor hallado en la fosa y etiquetado como muestra número 27.

- Un guante de apicultor hallado en las inmediaciones del refugio de los presuntos autres etiquetado como muestra 1-A.

- Guante de apicultor etiquetado como 2-A "hallado en la caseta de Alborache", del que no se hace mención en el oficio peticionario.

- Guante de apicultor etiquetado como 3-A "hallado en la caseta de Alborache", del que no se hace mención en el oficio peticionario.

II.- CUESTIONES PLANTEADAS

1º.- Si la tierra de pico (muestra 6-A), presuntamente utilizado para cavar la fosa, corresponde a la tierra etiquetada como 2-F y 15-F, obtenida de la fosa de los cadáveres.

2º.- Si la tierra y sustancia contenida en la muestra número 22, obtenida de los bajos del vehículo Opel Corsa V-7757-BJ usado por los autores, es la misma que la hallada en la fosa (muestras 2-F y 15-F).

3º.- Si el trozo de metal de la muestra 13-F, encontrado en el interior de la fosa, puede ser de un proyectil de arma de fuego o bien su posible procedencia de la explosión de una pirotecnia.

4º.- Si el guante etiquetado como muestra número 27, hallado en la fosa, tiene la misma procedencia y es la pareja del etiquetado como 1-A, encontrado en las inmediaciones del refugio de Alborache usado por los autores del delito.

5º.- Estudio de las manchas al parecer de pintura de los guantes, muestras 27 y 1-A.

III.- ESTUDIO DE LAS TIERRAS

A).- CONSIDERACIONES PRELIMINARES DE LAS MUESTRAS

- La muestra 22 (tierra bajos del coche), presenta una cantidad de tierra tan escasa, que su estudio se hace extremadamente difícil, por lo que tras l observación con la lupa binocular, hemos pedido la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid para hacer un examen de la misma con difracción de rayos X.

- Las muestras 15-F y 2-F (tierra de la fosa) están húmedas, y la muestra 2-F además contiene moho.

- El pico muestra el aspecto oxidado, con el mango seco y medio suelto y la tierra se halla en el extremo más grueso del mismo, mientras que la parte más puntiaguda está limpia.

B).- ESTUDIO DE LA TIERRA

a).- Mediante una lupa estereomacroscópica observamos:

- La muestra 22 (tierra bajos del coche) presenta una flor de una planta compuesta y restos vegetales no identificados. La tierra presenta un tamaño de grano bastante fino y barro, así como algunos granos de cuarzo, y otros granos muy manchados.

- La muestra 15-F (tierra de la fosa) está muy granulada y húmeda. Presenta agregados poco compactos y de muy diferente tamaño, que una vez secos alcanzan gran compacidad. El aspecto que presenta la tierra es calizo con gran cantidad de mineral blanco que se raya fácilmente. También presenta restos de madera de colores rojizos o negros.

- En la muestra 2-F (tierra de la fosa) hallamos dos trozos de un material azul, aparentemente pintura. Asimismo cinco cabellos que se remiten al Instituto Nacional de Toxicología de Madrid para su estudio. Se aprecia la presencia de moho. En cuanto a los restos vegetales, no resultan identificables. La tierra en sí misma, resulta similar a la muestra 15-F.

- En la tierra extraída del pico, que está muy seca, hay restos de paja y los granos de tierra son muy finos que se unen formando barro. Se aprecia la presencia de material oxidado.

b).- Efectuado el estudio preliminar con la lupa, procedemos a la observación de las muestras con un microscopio electrónico de barrido Philips-501, dotado de analizador por energía dispersiva Edax 9900.

c).- Una vez concluido el estudio con el microscopio electrónico, creemos conveniente realizar el análisis mineralógico de las arenas comprendida en las distintas muestras, con un microscopio petrográfico.

IV.- ESTUDIO DEL TROZO DE METAL

El fragmento metálico está oxidado y muy sucio. Su forma no se asemeja a la de un proyectil por arma de fuego.

Para conocer su composición empleamos el microscopio electrónico de barrido. Tras el microanálisis correspondiente comprobamos que se trata de una pieza de hierro, lo que viene a reafirmarnos en la idea de que no se trataba de alguna parte de proyectil de arma de fuego.

Para conocer si su procedencia fuera la de una explosión de una pirotecnia, habría que descubrir algún posible resto habitual en estos tipos de artefactos, que no hallamos.

En definitiva, ignoramos a qué objeto puede pertenecer el pequeño trozo de hierro.

V.- ESTUDIO DE LAS PINTURAS

El guante que aparece etiquetado como muestra número 27 (hallado en la fosa) se halla externamente recubierto de polvo en contraste con los otros tres, pertenece a la mano izquierda; presenta unas manchas aparentemente de pintura de color grisáceo distribuidas irregularmente por su parte anterior y también por el dorso; en su interior no se observan manchas de pinturas, sin embargo sí encontramos CUATRO pelos aparentemente humanos.

El guante etiquetado como muestra 1-A (hallado en caseta de Alborache) presenta externamente manchas de color grisáceo similares a las anteriores y de color negro. En aquellos puntos en los que las manchas se solapan, las de color negro se encuentran por debajo de las azules, es decir, que han sido depositadas con anterioridad a éstas. Estas manchas se localizan tanto por la parte anterior como por la posterior del guante.

En su interior no aparecen manchas de pintura, sin embargo también hallamos otros TRES pelos aparentemente humanos.

Los guantes etiquetados como muestras 2-A y 3-A (hallados en caseta de Alborache) se corresponden con las manos diestra y siniestra respectivamente. Las manchas que aparecen en menor cantidad son de color negro y grisáceo como las anteriores, en los puntos donde se solapan la de color negro es la que aparece por debajo. Internamente no se encuentran manchas ni pelos.

Por presentar el guante número 27 (hallado en la fosa) sólo manchas de color grisáceo, ceñimos nuestro estudio a las manchas de este color.

Por medio de un microscopio electrónico de barrido Philips 501 B dotado de un analizador por energía dispersiva Edax 9900, analizamos las muestras de las manchas de color grisáceo y obtenemos la coincidencia en los espectros de energías dispersivas.

Posteriormente, sometemos las pinturas al análisis de un microscopio espectrofotométrico en el intervalo de longitudes de onda de espectro visible (380 a 780 nanómetros).

El estudio que acabamos de describir, pone de manifiesto que las manchas de color grisáceo son de pintura de las mismas características, tanto de composición como de respuesta de color frente a una luz monocromática.

VI.- CONCLUSIONES

A la vista de todo lo anteriormente expuesto, puede concluirse este trabajo en los términos siguientes:

- La tierra y los restos vegetales del pico (muestra 6-A) presentan diferencias considerables respecto a las halladas en la fosa (muestras 2-F y 15-F).

- Los análisis efectuados en la muestra 2-F de la fosa y en la 22 (obtenida del coche) no nos permiten deducir que provengan de terrenos distintos.

- El trozo metálico (13-F) hallado en el interior de la fosa es de hierro.

- La pintura gris que aparece en todos los guantes tiene la misma composición y respuesta de color.

Las conclusiones de los expertos de la Guardia Civil, dejaban claro que la tierra hallada en el pico, no tenía nada que ver con la tierra de la fosa; que la pintura que manchaba el guante de colmenero hallado en el interior de la tumba y el encontrado en la caseta de Alborache era la misma; y que lo único que se podía afirmar del trozo de metal enterrado junto con los cadáveres, es que era de hierro.

En relación al cuarto de los problemas planteados, el conocer si la tierra encontrada en los bajos del Opel Corsa de Ricart era igual que la de la fosa, los técnicos no lo podían afirmar ni desmentir. Sin embargo, era una cuestión sin importancia, ya que el coche no podía llegar hasta donde se encontraba la fosa. Había que dejarlo a unos 150 metros de distancia. Y la tierra existente donde se aparcaba el coche y la de la fosa, eran muy diferentes.

Meses después, concretamente el 18 de noviembre de 1993, los expertos del Centro de Investigación y Criminalística, iban a remitir un nuevo Informe de Balísitica. Se trataba del estudio y cotejo del cartucho encontrado en la fosa, con 13 casquillos que pertenecían a un policía local de Benetúsuer, al que también habían robado su pistola

ELEMENTOS REMITIDOS.-

a).- UN cartucho calibre 9 mm. corto marca H.P.

b).- TRECE casquillos de cartuchería 9 mm. corto (8 marca GECO y los 5 restantes marca H.P.)

I.- CUESTIONES PLANTEADAS.

1ª.- Si el cartucho H.P. remitido es de las mismas características que el encontrado en la fosa donde aparecieron las niñas de Alcácer.

2ª.- Si los trece casquillos remitidos, fueron percutidos por la misma arma que los dos proyectiles recogidos en la autopsia practicada a las niñas.

3ª.- Si los mismos casquillos fueron percutidos, por el arma que supuestamente alojó en su recámara al cartucho recogido en la fosa en que fueron enterrados los cadáveres.

II.- RESOLUCIÓN.-

2.1.- CONTESTACIÓN A LA 1ª PREGUNTA.

2.1.1.- En cuanto a las características técnicas.

Tanto el cartucho remitido en esta ocasión, como el "problema" hallado en la fosa en que aparecieron los cadáveres de las niñas de Alcácer, pertenecen a cartuchería calibre 8,81 x 17, conocido comúnmente como 9 mm. corto.

Ambos cartuchos son de vaina de latón, cilíndrica con ranura que montan proyectiles tipo ojival romo, blindados de cuproniquel y núcleo de plomo antimonioso.

2.1.2.- Marcas.

El cartucho recogido en el asunto de Alcácer es de la marca GECO, fabricado en Alemania por Gustav Genschow. El remitido en esta ocasión, presenta su culote marcado con las siglas H.P., que corresponden a la firma austríaca Hirtenberger Patronenfrabrik.

2.1.3.- Consideraciones.

Esta munición, diseñada para ser utilizada fundamentalmente por pistolas semiautomáticas del calibre 9 mm. corto, es profusamente utilizada tanto por armas de fabricación nacional como extranjeras.

La cartuchería de este tipo y marcas, es normal encontrarla en España como dotación de las armas de este tipo.

2.2.- CONTESTACIÓN A LA 2ª PREGUNTA.

Al producirse el disparo, el casquillo recibe en su culote las señales del percutor; plano de cierre de la recámara; extractor y tope del expulsor. En las paredes laterales del casquillo pueden quedar reflejadas además señales longitudinales originadas por las paredes de recámara y labios del cargador.

El proyectil tiene contacto con una parte del arma, distintas a las anteriormente citadas: el ánima del cañón, a través de cuyo estriado se desliza y del que recibe las señales que presenta en su superficie.

Ello significa que, una vez que el proyectil se ha separado del casquillo como consecuencia del disparo, ninguno de los dos elementos recoge señales comunes que permitan relacionarlos entre sí.

2.3.- CONTESTACIÓN A LA 3ª PREGUNTA

2.3.1.- COTEJO DE CASQUILLOS

GENERALIDADES.-

La identificación de un arma a través de los casquillos por ella disparados, está fundamentada en las lesiones que durante la acción del disparo originan en el culote de los cartuchos los mecanismos de percusión, los de extracción y expulsión.

Del estudio de dichas lesiones se establecen dos clases de señales:

- Unas, que denominamos "familiares", mediante las cuales se puede deducir el tipo de arma que ha intervenido.

- Otras, de carácter "particular", específicas de cada arma en concreto que nos sirven para establecer si dos o más casquillos han sido percutidos o no, por una misma arma, en base a la similitud o disparidad de las características observadas, siempre que, el uso repetido y prolongado del arma, manipulaciones efectuadas en dichos mecanismos, u otras causas no impidan dicho estudio, bien por carencia de señales o alteración sustancial de las mismas.

CONSIDERACIONES.-

Ya apuntábamos en el informe 302/93 emitido sobre este mismo asunto, que en algunos casos podían efectuarse cotejos con cartuchos sin disparar, por las posibles lesiones de recámara, cargador e incluso de extracción y expulsión que la superficie del mismo puede presentar, si estuvo en contacto con dichos mecanismos.

EJECUCIÓN.-

Con el auxilio de un macroscopio de comparación con material fotográfico especial incorporado, se procedió a cotejar el cartucho sin disparar, recogido en la fosa donde se hallaban los cadáveres de las tres niñas, con las trece vainas remitidas para estudio. Tras dicho análisis comparativo, no pudo establecerse ninguna relación de identidad (ni positiva ni excluyente).

III.- CONCLUSIÓN.-

A la vista de todo lo anteriormente expuesto, puede finalizarse el presente informe en los términos siguientes:

* El cartucho calibre 9 mm. corto remitido, presenta unas características técnicas semejantes a las del que apareció en la fosa donde fueron encontrados los cuerpos sin vida de las niñas de Alcácer; valores comunes a la gran mayoría de la cartuchería de este calibre, diseñada para ser utilizada por gran número de pistolas semiautomáticas, tanto nacionales como de origen extranjero.

* Una vez que el proyectil se separa del casquillo como consecuencia del disparo, no presentan ninguno de los dos elementos, señales comunes que permitan relacionarlos entre sí.

* No se pudo establecer ninguna relación de identidad (ni positiva, ni excluyente) entre las trece vainas remitidas, y el cartucho recogido en el lugar en que aparecieron los tres cadáveres de las niñas de Alcácer.

Desgraciadamente, como en el anterior Informe de Balísitica y pese al excelente trabajo realizado por los especialistas de la Benemérita, no se pudo demostrar si la pistola robada al policía local de Benetúser, fue la empleada para disparar sobre las tres niñas.

El último de los Informes realizados por técnicos de la Guardia Civil hacía referencia al trozo de papel, que se encontró enterrado en la fosa, y llevaba fecha de 29 de marzo de 1994.

INFORME: 657/94

I.- PROBLEMA

Determinar, si es posible, las inscripciones que pudieran existir en la muestra de papel que se remite.

II.- MUESTRA REMITIDA

Restos de papel apelmazado y endurecido como consecuencia de haber sido lavado previamente introducido en una prenda de vestir, referencia 7-F.

III.- RESOLUCIÓN

Para poder comprobar si existían o no inscripciones en la muestra de papel remitida, primeramente se ha de humectar el papel durante una larga temporada, para darle elasticidad y poder de esa manera ir estirándolo poco a poco. Posteriormente hay que limpiar todo lo que lo cubría, hasta conseguir llegar a un total estiramiento.

En este estado, se examinó el documento en un medio óptico de aumento y lo único que pudo observarse fueron restos de inscripciones y recuadros de tinta negra, de las cuáles sólo se hace medio legible el número 67, así como también restos de tinta azul, que conforman el fondo, todo ello realizado en un taller de artes gráficas.

Por las características del papel y la longitud de la fibra, deducimos que se puede tratar de un papel tipo cartulina, usado comúnmente para billetaje, tal como billetes de autobús, discotecas, cines, etc., sin que se pueda precisar exactamente en estos momentos.

Sometido el documento a diferentes radiaciones dentro del campo U.V., BLUE-GREEN e I.R., con objeto de excitar luminiscencias e intentar ver señales de escritura realizada a mano, no ha dado resultado positivo, no evidenciándose señal alguna de existencia de texto manuscrito.

IV.- CONCLUSIONES

A la vista de todo lo anteriormente expuesto, puede finalizarse el presente Informe en los términos siguientes:

* Los restos de papel remitido, posiblemente correspondan a alguna clase de billetes, de los utilizados en autobuses, cines, discotecas, etc.

* No existen señales que evidencien la existencia de escrituras en la muestra remitida.

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